domingo, 2 de febrero de 2014

María de todos los Ángeles

La Madeja del Gato (con su pechito, blaquito, blanquito)
Madeja #249
Por Christopher Vergara

Hoy concluye su segunda temporada María de Todos los Ángeles, la popular comedia de situación de Televisa, creada y estelarizada por Mara Escalante y Ariel Miramontes, que en su segunda temporada brilló mucho menos, más a causa de la cruda realidad de la televisión mexicana que por sus propia esencia.

Como recordarán, María de todos los Ángeles fue un proyecto grabado en Televisa entre 2007 y 2008, que Televisa mantuvo enlatado hasta que Mara Escalante ganó el segundo lugar en el reality show 'Hazme Reir', estrenándose finalmente en 2009, y convirtiéndose en un éxito de audiencia y crítica, así como de ventas.

Y entonces, en lugar de ordenar y producir inmediatamente la segunda temporada, tal como dicta la decencia y la lógica empresaria, Televisa y su constante desdén por la comedia tuvieron parado el proyecto durante todo 2010, 2011 y 2012, hasta que en 2013, el proyecto poco a poco (y no sin muchas interrupciones) tomó forma y se filmó el año pasado, estrenándose hasta hace poco más de dos meses (en esas raras estrategias de programación donde Televisa emite dos capítulos por semana, terminado de manera más rápida la orden de producción).

Como recordarán, María de todos los Ángeles narra las aventuras de María (Mara Escalante) una mujer en sus treinta que siente que se le va el tren y busca desesperadamente el amor, encontrándolo en Albertano (Ariel Miramontes), un treintañero bueno para nada celado por su posesiva e inconforme madre, Doña Lucha (Mara Escalante). El elenco lo completan los hermanos de Albertano, Rosa Aurora (Alma Cero) y El Chino (Beng Zeng), la mejor amiga de María, Betzabé (Monserrat Marañón) así como el Abuelo de María, don Carmelo (Pedro Romo, quien sustituye al difunto Carlos Cobos). Esta temporada además trajo la adición de el personaje de El Macaco (José Luis Guarneros), quien anteriormente fue parte del equipo de escritores. 

El principal problema de ésta temporada, sin duda es que perdió la magia de la anterior. Eso no quiere decir que sea mala, obviamente hay mejores (principalmente a nivel técnico donde se nota hubo un mayor presupuesto). Los guiones mantienen más o menos la misma calidad, el mismo tipo de chistes y el mismo nivel de crítica social, pero aquella magia que caracterizó a la primera temporada y la volvió tan popular sin duda estuvo ausente la mayor parte de la temporada, salvo muy ligeros chispazos por aquí y por allá. 

¿Se puede explicar esa 'magia' perdida? Creo que si. Lo atribuyo principalmente a dos factores: un 'desencanche' de los guionistas y actores de la serie, y también a una especie de soberbia creativa por parte de los mismos. Ambos provocados, sin duda por el paso del tiempo entre temporada y temporada. Para ser más claros, la primera temporada fue un proyecto largamente acariciado por Mara Escalante, quien lo cocinó durante años, con un grupo de ilustres desconocidos, que pusieron su alma y se partieron el lomo con tal de que aquello funcionara. 

Cuatro años hicieron que cada uno de los actores (principalmente Escalante y Miramontes) tuvieran sus propias carreras y proyectos, y fueran aumentando o creando (según el caso) su propio nombre. Ergo, les fueron dando un ego y un nombre propio (no en balde, hubo diferencias creativas y de egos en la pre-producción de ésta temporada). De alguna manera, pareciera como que se subieron en su nube. 

Por otro lado, el 'desencanche' en los guionistas (y en menor medida en los actores) se refiere a la falta de pulimento en la escritura de los guiones. En la mayoría de los episodios se siente un exceso de tramas, pues cada capitulo narra dos historias, aunque cada una daba para su propio episodio. Además se siente un exceso de personajes, pues a la adición de Guaneros (natural y esperada) se suman una decena de invitados especiales que terminaron mayormente desaprovechados (sin ir más lejos, basta ver como el personaje de Doña Juana (la genial Lucia Guilmain) estuvo completamente desaprovechado. 

El tiempo incluso se llevo a dos grandes personajes. Por un lado la perdida de Carlitos Cobos sin duda fue irreparable. No es que Pedro Romo sea un mal actor pero no tiene el inmenso carisma, la voz, la enjundia y la energía de don Carlos. Por su parte, la ausencia de Delfino, personaje que interpretó el finado Evelio con V Chica, jamás fue explicado y de muchas maneras también se resintió. 

Esto no significa que el programa sea malo. La verdad sigue teniendo cierto encanto, sigue teniendo buenos chistes y en general al formula se mantiene. Pero si se siente que le falta algo. Sin duda, mi capítulo favorito de la temporada es aquel donde se cuenta el origen del Chino. Ahí el guión estuvo muy bien trabajado, no hay exceso de tramas, los chistes y la crítica estuvieron bien colocados. Fue un gran episodio, como los de la primera temporada. 

Los demás, siguen siendo brutalmente superiores a la media de programas de comedia mexicana (lo cual sigue siendo muy sobresaliente) pero sin alcanzar el estándar de calidad superior que hizo a la primera temporada un hito en la comedia mexicana. 

De haber una tercera temporada, ojalá sea más pronto y ojalá recupere buena parte de ese espíritu que por muchos momentos se pareció perder por aquí. Porque al final, es una gran serie, con un gran elenco y una excelente crítica.

Y en la próxima madeja: ¿Es viable una Ley de Marchas para la Ciudad de México?

1 comentario:

  1. Concuerdo con tu critica, la verdad mil veces mejor la primera temporada, no exagerada, buenos chistes, escenario me gusto mucho, odie esa vencidad que tuvo la segunda temporada, muy estilo del chavo del 8 o de telenovelas chafas.

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