domingo, 18 de octubre de 2015

Pasante de Moda

La Madeja del Gato (pasante de blogger)
Madeja #313
Por Christopher Vergara

Nancy Meyers es de esas directoras que se toma su tiempo para hacer sus películas. Sin ir más lejos, en los diecisiete años que lleva como directora, ha dirigido apenas 6 películas. Un promedio de una cinta cada tres años. Para los amantes del género de la dramedia de tintes románticos, Meyers es un clásico contemporáneo. Directora y guionista de joyas como Juego de Gemelas, Lo que ellas quieren, Alguien tiene que ceder, El descanso y Enamorándome de mi ex. 

Meyers tiene un sello bastante particular como guionista. Una comedia con tintes dramáticos generalmente rosa que sin embargo no llega a empalagar o parecer irreal. El trabajo de Meyers tiene esa virtud donde te hace creer que lo que ves en pantallas en totalmente plausible. Una virtud relativamente escasa en el género. 

Pasante de Moda (The Intern) su nueva comedia, nos narra la historia de Ben Whitaker (el siempre grandioso Robert DeNiro), un ejecutivo retirado de una compañia de directorios teléfonicos que tras quedarse viudo se encuentra aburrido de su vida rutinaria y sin proposito. Tras ver un anuncio, decide postularse como pasante en un programa específico para adultos mayores que está lanzando la compañía About The Fit, una fulgurante empresa de venta de ropa en linea que encabeza Jules Ostin (Anne Hathaway), una jóven empresaria que debe balancear la excesiva demanda de trabajo que le requiere la boyante compañia con su vida privada. 

Por azares del destino, Ben termina siendo el pasante de Jules, muy para reticencia de ella que no se encuentra cómodo cerca de gente mayor. Sin embargo, es cuestión de tiempo para que los dos ganen la confianza del otro, se ayuden y formen una amistad cercana y sólida. 

Pasante de Moda nose presenta una amistad cálida entre dos personas de diferentes generaciones. No es apropiado llamar esta cinta una comedia romántica pues el romance que existe no es entre sus protagonistas. La relación de Ben y Jules es una suerte de romance platónico idealizado y relación de padre e hija (que quizá muchas veces sean lo mismo). 

La cinta funciona vastamente por la gran química de sus protagonistas y el colorido y bien armado elenco de apoyo que tienen. No es sólo que DeNiro y Hathaway sean grandes actores, la química entre ambos es natural y deliciosa, se refleja en pantalla de una forma deliciosa y tierna. De la misma forma, su relación con el resto del elenco de apoyo. El siempre genial Andrew Rannels brilla como el gerente y segundo a bordo de Jules, Adam DeVine es un encantador coordinador de pasantes, Anders Holm cumple como el marido de Jules y Rene Russo como Fiona, la masajista e interés romántico de Ben. 

La cinta, además es una inteligente descripción de como funciona la sociedad, las empresas y las personas en estos tiempos tecnológicos y saturados de información y estimulos cibernéticos y como es percibido por una persona que vivió otro mundo. Además obviamente de los choques culturales entre ambas generaciones, pero mucho más importante, de como es posible conciliar ambas posiciones. En ese sentido, Meyers maneja un mensaje conciliador entre aquellos aparentemente distintos. 

Meyers también hace una bonita reflexión de lo que sufre una persona para quien su vida parece haber terminado y como puede encontrar nuevos caminos. Es dificil no reconocer en Ben a cualquier persona cercana que tengamos que haya llegado a ese punto en la vida donde ni los esparcimientos llenan la falta de un proposito. La forma en que Ben se sobrepone a sus finales, buscando nuevos inicios es alentadora e inspiradora. En ese sentido, el viaje de Ben resulta ser el más valiente y atrevido. 

El viaje de Jules (relativo a si debe ceder el control de su compañía en pos de poder dedicar más tiempo a su familia) resulta un poco menos definido, aunque sin duda es Ben quien le ayuda tomar sus decisiones y la inspira a buscar las mejores partes de si y tomar las mejores decisiones, es incierto si las decisiones que toma (tanto de su vida personal como profesional) realmente resuelven sus problemas o sólo la dejan más en el aire. 

Fuera de ello, Pasante de Moda es una deliciosa y encantadora comedia romántica que hará las delicias de jóvenes y adultos, a quienes apela de amplia forma con un guión inteligente y cálido y un elenco talentoso y bien dirigido. Ampliamente recomendable. 

Y en la próxima madeja: Review de Scream Queens.

viernes, 9 de octubre de 2015

Breathe In. Breathe Out / The Original High

La Madeja del Gato (melómana)
Madeja #312
Por Christopher Vergara

En esta ocasión, esta Madeja servirá para revisar dos proyectos musicales que aunque salieron hace rato (desde junio) hasta ahora tuve tiempo y palabras suficientes para reseñarlos y evaluarlos. 

Breathe In. Breathe Out de Hilary Duff

Probablemente no lo sepan pero soy un GRAN fan de Hilary Duff. Fue mi primer idolo pop real hace la friolera de doce años cuando la conocí viendo Lizzie McGuire en Disney Channel y desde entonces me volví bien fan, junto con su carrera musical que entre 2003 y 2008 nos regaló cuatro discos (cinco, contando el navideño) muy bonitos y que forman parte de mi soundtrack adolescente. 

Hilary se cansó de la fama por ahí de 2009, puso en pausa su carrera, hizo películas pequeñas por aquí y por allá, se casó, tuvo un hijo y hasta se divorció. Todo en seis años. Francamente llegue a pensar que Hilary se había retirado de la música. Pero el año pasado, finalmente decidió retomar su carrera y anunció su regreso vía RCA Records (filial de Sony). Tuvo un regreso en falso el año pasado con dos sencillos de corte folk pop (Chasing The Sun y All About You) que no funcionaron mucho y probablemente ni a la compañía ni a ella convencieron mucho. Hilary decidió empezar la producción desde cero y viajó a Europa, en busca de nuevos productores. 

Meses después es así que tenemos Breathe In. Breathe Out, su primer disco en ocho años que tiene la enorme virtud de sonar actual sin olvidar el sonido que caracterizó a Hilary (y que con esto demuestra que es su esencia como artista). El álbum cuenta la virtud de ser un producto tremendamente inteligente en su concepción, escritura y producción. Es un disco que demuestra mucha clase y elegancia, a la vez que energía y diversión en su realización. Hilary logra confeccionar una producción de primer nivel que honra su legado (para beneplacito de sus fans) y atrapa nuevos oyentes. 

El álbum cuenta con geniales tracks como Sparks, co-escrito por los suecos Christian 'Bloodshy' Karlsson (productor regular de Britney Spears) y Tove Lo, una de las jóvenes sensaciones pop en Europa. Sparks es una canción energética y sensual que enloquece con sus silbidos recurrentes. Le sigue My Kind, co-escrita por Jason Gill y Sam Shrieve, una pieza de pop puro con un encantador y pegajoso coro. 

Confetti, co-escrita y co-producida por por Matthew Koma (co-escritor y productor de varios temas del álbum Kiss de Carly Rae Jepsen) y KDrew (co-escritor de I Want You To Know de Zedd) es un alucinante y fresco tema con una metafora bastante bonita (un amor que te hace como confeti) que tiene mucho potencial como sencillo. Breathe In. Breathe Out, que da título al álbum es una elegante y reflexiva pieza producida por Matthew Koma y Dan Book (compositor en muchos películas y series de Disney Channel) que de forma muy honesta narra como superar un amor perdido. 

Tattoo, una pieza co-escrita por Ed Sheeran y su productor regular Jake Gosling es una balada de medio tiempo con los arreglos más sencillos y los vocales más limpios de Duff en lo que es una de sus mejores piezas en cuanto a interpretación. Finalmente Belong, uno de los bonus tracks, co-escrito y producido por Toby Gad (productor de Demi Lovato y co-escritor de All of Me de John Legend) es una pieza que honra la esencia texana de Hilary con un mensaje optimista que recuerda mucho una Hilary más inocente. 

Esas no son todas las canciones, son sólo mis favoritas. Breathe In. Breathe Out es un muy divertido y cálido producto pop que nos recuerda porque Hilary Duff conquistó corazones hace diez años a la vez que nos demuestra el crecimiento y madurez artística de quien sigue sus instintos y su esencia. 

The Original High de Adam Lambert

Adam Lambert es un artistas que básicamente conocí gracias a Glee donde tuvo una participación especial hace un par de años. Con su primer número me enamoré locamente (no sólo porque Adam es muy guapo) dado la grandiosa, melodiosa y potente voz que Lambert posee. El registro vocal de Adam es de esos que se dan muy poco. No en balde Queen lo ha adoptado como su vocalista base a últimas fechas. 

The Original High era un misterio para mi, ya que sus anteriores álbums no me convencían del todo. For Your Entertainment es una pieza glam pop encantadora pero que le quedó chica a Adam muy rápido. Trespassing es una impecable producción dance que tiene una mitad muy movida pero una segunda parte más bien lenta y sin mucho ángel. 

Para The Original High, Adam se reunió con los genios míticos de Max Martin y Shellback, un par de suecos que han producido una inmensa cantidad de éxitos en especial sus primeros éxitos de Adam (Whataya Want From Me y If I Had You). En especial Max Martin cuya lista de trabajos coparía esta entrada. Con ellos a cargo y Lambert con mayor madurez y libertad artística (este álbum también significó un cambio de disquera, pasando de RCA a Warner Bros. Records) The Original High es un trabajo que pese a un ritmo moderado es una delicia y alucine musical. 

Lambert honra tanto su pasado glam como dance sincretizandolos con toques synth que logran un producto francamente envidiable y genial. Ghostown, el primer sencillo del álbum es una buena prueba de ello. Una canción que pese a un ritmo tranquilo y pausado es un viaje con la fantástica voz de Lambert y una producción rica en matices. 

El viaje no termina ahí, The Original High es una pieza más frenética, oda a un amor que era como una droga y ya no se siente igual. Another Lonely Night, segundo sencillo confirmado es una brillante pieza pop con un Lambert dolido y meláncolico que necesita con desesperación a su viejo amor en otra noche sin sabor.

Tove Lo también se hace presente en este álbum con Rumors, un dueto que explota las singulares pero bien combinadas voces de Lambert y Tove Lo. Por su parte Lucy, una elegante y trágica pieza sobre una triste muchacha es una pieza donde la voz de Adam brilla pero da paso a los virtuosos acordes a cargo de Brian May, el mítico guitarrista de Queen. Por su parte Evil In the Night es una traviesa pieza con Adam cediendo a las tentaciones nocturnas. These Boys es una relativamente boba pieza donde Adam básicamente se pone más desgarbado a jugar un rato.

The Original High es sin duda alguna el mejor álbum de Adam Lambert hasta la fecha. Una producción que alejada de la extravagancia visual y musical de sus inicios, muestra un Lambert más seguro y confiado en sus talentos y que explora nuevos sonidos sin olvidar su esencia o gustos. Otro gran álbum. Dos grandes recomendaciones para fanáticos del género pop. 

Y en la próxima madeja: El proceso de sucesión en la UNAM.

martes, 15 de septiembre de 2015

Descendientes

La Madeja del Gato (podrida hasta la médula)
Madeja #311
Por Christopher Vergara

Descendientes era una idea que sonaba espantosa en el papel. Una película original de Disney Channel (DCOM) que narraba las aventuras de los hijos de los más grandes villanos Disney que eran invitados por el hijo de Bella y Bestia a vivir entre los héroes de los cuentos de hadas mientras estos planeaban como ayudar a sus progenitores a recuperar su poder. 

Suena espantoso. Pero Disney una vez más logra tomar una idea horrenda y hacerla una cinta bastante encantadora y divertida. 

Disney Channel reclutó para esta misión a Kenny Ortega, el genio encargado de volver a High School Musical en el musical juvenil más relevante de la década pasada mientras que el guión lo puso en las manos de Josann McGibbon y Sarah Parriott  (guionistas de Novia Fugitiva, Three Men and a Little Lady y The Starter Wife) además de buena parte del equipo técnico y creativo de trilogía High School Musical. 

Luego armó un elenco bastante bonito y hasta genial. Dove Cameron (Liv y Maddie) como Mal, la hija de Maléfica (interpretada por la deliciosa y única Kristin Chenoweth), la debutante Sofia Carson como Evie, hija de la Reina Malvada (Kathy Najimy), Cameron Boyce (Jessie) como Carlos, el hijo de Cruella de Vil (Wendy Raquel Robinson) y Booboo Stewart (Crepúsculo) como Jay, el hijo de Jafar (Maz Jobrani); completan el elenco Mitchell Hope como Ben, el hijo de Bella (Keegan Connor Tracy, o el Hada Azul de Once Upon a Time) y Bestia (Don Payne). 

Descendientes así nos narra la historia de Mal, Evie, Jay y Carlos que son invitados a vivir y asistir a la preparatoria en Auradon, el lugar donde los héroes viven juntos tras triunfar en sus respectivas historias. Son invitados por Ben, quien como primer acto como Rey desea dar una segunda oportunidad a aquellos cuyo único error es ser hijos de alguien malvado. Obviamente Maléfica ve esto como una oportunidad y ordena a Mal buscar y robar la varita mágica del Hada Madrina y así liberarlos de la Isla de la Perdición donde están encerrados con lo cual podrán recuperar sus poderes y volver a dominar el mundo. 

Obviamente las cosas se complican en el camino pues Mal y compañía se dan cuenta que realmente no están podridos hasta la médula (como cantan al principio de la cinta) y que realmente disfrutan desarrollarse en un ambiente sano y amable donde pueden ser quienes ellos quieran y donde desarrollan su innata bondad. Además claro de conocer el amor, descurbrir que son buenos en las clases, que aman los deportes y que los perros son muy geniales. 

Disney Channel tiene una larga tradición en materiales que hablan  y exploran la construcción y el descubrimiento de la identidad de una persona. Básicamente en todas sus series y películas el canal presenta historias de adolescentes que están descubriendo su identidad y formando su personalidad aún en contra de las expectativas y siempre en fidelidad a la esencia de las personas (uno de los tres mantras del canal: celebrate yourself, celebra quien eres a ti mismo). 

Descendientes cumple muy bien ese papel. Es una historia de autodescubrimiento donde cuatro jóvenes descubren que sus pasados no necesariamente definen su futuro, ya que son sus acciones las que establecen quienes son ellos, y son sus acciones las que van bordado su futuro, más allá de si son hijos de tal o cual o si son considerados lo peor de la sociedad. Aunque trillado ese mensaje sigue siendo poderoso. La audiencia del canal (que triste es llegar a ese punto donde uno ya no es la audiencia del canal) podrá encontrar resonancia con este mensaje, muy seguramente la mayoría de los chicos o las chicas se identificarán con una situación, ya sea porque sus padres no estén como para presumirlos, o porque sus condiciones sociales no sean las más óptimas. 

Darle a la audiencia ese impulso a que superen sus propias circunstancias y adversidades en pos de ser mejores personas y en pos de lograr sus metas y demostrar que no están podridos hasta la médula. Enserio, que mensaje tan poderoso. 

Pero entre lineas, Descendientes toca un tema mucho más delicado y que no necesariamente tiene que ver con la audiencia de la cinta. Descendientes es una sutil reflexión (y crítica social) sobre como las circunstancias de una persona definen en gran parte sus potencialidades y su desarrollo. El hecho de que el cambio en las circunstancias ambientales y sociales de estos cuatro hijos de villano los lleve a volverse personas honestas y con potencial constructivo es una metafora (que ni siquiera se si los creativos establecieron conscientemente) de como el mundo podrá mejorar si les brindamos condiciones sociales y ambientales positivas a nuestros niños y jóvenes. 

La bondad y la maldad son innatas en los seres humanos. Tenemos igual potencial para destruir que para crear. Para lastimar y dañar que para ayudar y mejorar. En las fases iniciales de la vida de las personas es cuando en primera instancia los padres y la familia pero inmediatamente después, la sociedad, tenemos mayor responsabilidad. Porque es ahí donde podemos formar, podemos brindar condiciones positivas, ambientes positivos y herramientas positivas que permitan construir mejores personas y quizá una mejor sociedad. Eso es de lo que Descendientes también habla. De dar segundas oportunidades. 

Disney ocultó muy bien que la cinta es un musical y aunque quizá se entienda que lo hizo por razones de mercadeo, la parte musical es bastante afortunada. Rotten to the Core, el tema principal es divertido y travieso además de bastante pegajoso, Evil Like Me, un dueto delirante entre Kristin Chenoweth y Dove Cameron es por mucho el mejor número de la cinta, un cuadro de Broadway por derecho propio con Kristin haciendo la mejor Maléfica en acción viva jamás vista (toma esa Angelina), If Only es una bonita y triste balada romántica a cargo de Dove Cameron que demuestra sus agradables habilidades vocales y la cinta hasta se da el lujo de tener un muy bonito rap de Be Our Guest, de La Bella y la Bestia. 

El elenco es bastante agradable, Kristin Chenoweth como mencioné se lleva la película. Dove Cameron resulta toda una delicia como actriz al mostrar una gama mucho más humana y real que en Liv y Maddie, Sofia Carson es la auténtica revelación al demostrarse como una actriz genuinamente carismática y agradable. Cameron Boyce y Booboo Stewart son básicamente el comic relief de la cinta, lo mismo que los otros villanos. Desaprovechados sin duda están los otros hijos de héroes (las hijas de Aurora y Mulán, el hijo de Cenicienta), los cuales no brillan mucho y hasta dejan mal parados a sus padres en aquello de la crianza, sólo Brenna D'Amico como Jane, la hija del Hada Madrina y Zachary Gibson como Doug, el hijo de Tontín, logran trascender y ser agradables.

La estética de la cinta es visualmente bastante corny, pero creo que eso lo hace bastante genial. El diseño de producción y vestuario de la Isla de la Perdición así como los trajes iniciales de los cuatro descendientes son bastante buenos, no sólo por coloridos, kitsch y corny, sino por que tienen bastante ingenio y vibra. Sus correlativos en Auradon son menos espectáculares (y el castillo de Bella y Bestia se ve hasta pequeño) pero en general funciona bastante bien. 

Disney retomó este año los musicales con bastante fuerza, tanto con Teen Beach 2 como con Descendientes, ambas apuestas muy inteligentes (sobra decir que Descendientes también reafirma roles femeninos positivos) que demuestran la vigencia del canal para presentar producciones de alta calidad y con mensaje muy apropiado. 

Enhorabuena chicos. Obviamente esperemos Descendientes 2. 

Y en la próxima madeja: Miguel Ángel Mancera, 3 años.

martes, 18 de agosto de 2015

Daredevil

La Madeja del Gato (sin miedo)
Madeja #310
Por Christopher Vergara

El año pasado Marvel, ABC y Netflix anunciaron sus intenciones de desarrollar cuatro series exclusivas de dicha plataforma de televisión digital basada en cuatro personajes Marvel que eventualmente convergerían en quinta serie donde se unirían como equipo. El acuerdo, que además incluyo una intensa labor de producción en la ciudad de Nueva York, buscó trasladar el éxito del Universo Cinemático Marvel a la televisión por internet con una formula similar a la utilizada con los Vengadores pero con un perfil de héroes más urbanos y humanos. 

Es así que los cuatro personajes elegidos fueron Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage y Iron Fist. Por ser el personaje más conocido, Daredevil fue el primero en producirse y estrenar los trece episodios de su primera temporada el pasado abril (esta columna, sobra decirlo, llevaba meses intentanto escribirse). 

Daredevil además es una propiedad cuyos derechos regresaron recientemente a Marvel. Fox tuvo la licencia del personaje la década pasada y produjo una no muy afortunada producción del personaje en 2004, estelarizada por Ben Affleck, seguida de otra muchísimo menos afortunada película de Elektra con Jennifer Garner. Fox, a diferencia de los Cuatro Fantásticos no logró poner en marcha una producción por lo que los derechos regresron a Marvel. 

Daredevil fue creado en 1964 por Stan Lee y Bill Everett aunque sería hasta la década de los ochenta cuando bajo la mano y pluma de Frank Miller, Daredevil conocería su versión 'definitiva' como personaje de cómic. Miller aprovecharía elementos como poderes menos fantásticos y la ubicación en un Nueva York menos glamuroso para construir una visión más humana y compleja sobre los superhéroes. Daredevil fue el precedente para lo que Miller haría un par de años después con Batman en The Dark Knight Returns y Year One. 

La serie de Netflix de Daredevil bebe básicamente de esta esencia oscura de Miller aunque con un tono más de heroísmo puro antes que el antihéroe que construyó dicho autor. Además la serie conserva mucho del carisma, humor  y romance clásico que establecieron Lee y Everett en los números iniciales junto con algo de lo hecho por Brian Michael Bendis y Ed Brubaker en sus respectivos runs con el personaje a principios de siglo. 

Es así que tenemos a Matt Murdock (Charlie Cox), un jóven abogado que cuando niño perdió la vista dado que químicos radioactivos le cayeron en los ojos más sin embargo lo dotaron de sentidos aumentados. Su padre, el boxeador Jack Murdock fue su principal sostén y apoyo hasta que fue asesinado tras rehusarse a perder una pelea. Es así que Matt inicia un largo entrenamiento físico y mental que lo llevarán a buscar la justicia de día como abogado y de noche como vigilante. A el se unen su mejor amigo de la Universas, Foggy Nelson (Elden Henson) y eventualmente Karen Page (Deborah Ann Woll), una mujer que llega pidiendo ayuda y con el tiempo se vuelve secretaria del despacho. A la postre, el gran amor de Matt. 

La primera temporada de Daredevil nos narra los inicios del personaje, no enfocandose tanto en sus orígenes primarios, sino en sus primeras aventuras, las cuales implican enfrentarse y buscar derrocar al Kingpin de la ciudad, Wilson Fisk (Vincent D'Onofrio) que se está apoderando de su querido barrio natal Hell's Kitchen, con la intención de regenerarlo y venderlo como artículo de lujo, expulsando a sus populacheros habitantes a la vez que continúa expandiendo su imperio criminal y delictivo por el área. 

La serie, producida por Steven S. DeKnight (creador, escritor y productor de la saga Spartacus) quien tomó el manto de Drew Goddard (escritor de Cloverfield, Alias, Buffy la Cazavampiros, etc) y sólo produjo la serie en sus estados iniciales es realmente buena. No es un producto tan alegre y optimista como las películas de Marvel Studios en razón de esta aproximación más oscura que posee Daredevil. Ergo, tenemos sangre, muertos, y violencia en expresiones más gráficas pero sin caer en lo exagerado o grotesco (no llega al nivel de Spartacus, pues). Sin embargo si es visualmente más agresivo que otras producciones de Marvel. No por ello la serie deja de lado su vena más cómica y ligera, usualmente a cargo de Foggy, del propio Matt en su humor retorcido y de Karen con su candidez inherente. 

En ese sentido Daredevil balancea muy bien ambos aspectos, por un lado el drama humano con tintes legales y por otro la acción y aventura heroica. El viaje de descubrimiento e identidad que hace Matt de su faceta superheróica se construye a lo largo de los episodios hasta llegar a su propia toma de conciencia como el diablo de la guardia de Hell's Kitchen. 

Los actores están realmente bien, Charlie Cox como Matt es el contenido y siempre reflexivo abogado que sabe cuando atacar, Elden Henson como Foggy es su contraparte, el siempre dubitativo pero operante policía bueno, Vincent D'Onofrio como Wilson Fisk es imponente, con esa mezcla de ira y furia lista para explotar en cualquier momento combinada con traumas de la infancia y falta de amor, que se ve mitigada por Vanessa (Ayelet Zurier), el bálsamo de Fisk que sin embargo debe estar ligeramente demente para enamorse de el. Deborah Ann Woll como Karen Page logra construir un personaje bastante incisivo y proactivo aunque también que gusta de meterse en problemas. Finalmente la participación de Toby Leonardo Moore como James Wesley la mano derecha de Fisk y de Vondie Curtis-Hall como el galardonado periodista Ben Urich cierran un elenco bastante balanceado y con mucha química entre si. Aunque es algo lamentable la breve participación y destino de Urich, uno de los personajes más ricos y flexibles dentro del universo de las historietas dado su perfil periodístico. 

La primera temporada de Daredevil es un afortunado inicio para conocer otros rincones del Universo Marvel más sórdidos y oscuros pero también más humanos y terrenales, algo que le hacía falta al UCM ante tanta grandielocuencia realizada en la pantalla grande. Son esquinas más pequeñas pero no por ello menos relevantes. Es además una agradable y honesta adaptación de un personaje tan rico y bondadoso dentro de su aparente oscuridad como Daredevil. Buen trabajo Marvel, a esperar la siguiente temporada. 

Y en la próxima madeja: Descendientes de Disney Channel.

domingo, 9 de agosto de 2015

Los 4 Fantásticos

La Madeja del Gato (siempre ambicionando ser fantástica)
Madeja #309
Por Christopher Vergara

Ante lo que fue considerado dos cintas de mediocre éxito (lanzadas en 2005 y 2007), 20th Century Fox anunció desde 2009 sus intenciones de rebootear (reiniciar) su franquicia de Los Cuatro Fantásticos en la pantalla grande. Dichos esfuerzos se aceleraron a partir de 2012 ante la probabilidad de que los derechos cinematográficos se revirtieran a Marvel que para ese momento ya era parte de Disney. Fue así que Fox se aventuró a una nueva versión de La Primer Familia de Marvel la cual estrenó este fin de semana en las pantallas de México. 

Para esta nueva versión, Fox contrató a Josh Trank, un novel director que en 2012 dirigió y co-escribió Chronicle, una cinta de ciencia ficción que fue aclamada por la crítica. Trank parecía el perfil indicado para la cinta y la adición de Simon Kinberg y Matthew Vaughn (productores que reavivaron la franquicia de X-Men con First Class) también parecían indicar buenas noticias para la franquicia. 

Pero en algún momento las cosas empezaron a sonar mal. No sólo porque Fox parecía desesperada en no perder los derechos de los personajes, tal y como le sucedió con los derechos de Daredevil que regresaron a Marvel ante la incapacidad de Fox de tener lista otra película. La película generó mal ruido entre los fans y medios tanto por cuestiones relativamente tontas como la selección de Michael B. Jordan como Johnny Storm/Human Torch (un personaje históricamente blanco) hasta comentarios que alienaron a los fans como que esta seria una versión oscura y seria sobre los Cuatro Fantásticos. 

Las cosas solo aumentaron conforme los rumores de producción hablaban de un caos y desastre creativo en todos los niveles, incluyendo fuertes desacuerdos creativos pero también personales entre Trank con los productores y la misma Fox. Cuestiones como maltratos de Trank hacía miembros de la producción, los técnicos y hasta el elenco y una supervisión asfixiante de Fox hacía el director recientemente fueron conocidos. Para terminar el pastel, Fox ordenó a principios de años que se realizaran reshoots relativos al tercer acto en un intento de salvar el producto. 

Todo esto hacía pensar un desastre de proporciones épicas. Y tras ver la película, queda claro que más allá de si estos reportes (que el estudio y la producción siempre negaron) son ciertos o no, la película es un total desastre. Es una cinta que no sólo traiciona y fracasa en capturar la esencia de Los Cuatro Fantásticos, no sólo es una cinta que fracasa en lo que debería ser; es además una película que fracasa en lo que intenta ser y termina siendo terriblemente intrascendente y aburrida, algo que no es ni aceptable ni esperado en una cinta de superhéroes. Veamos cada aspecto. 

Los Cuatro Fantásticos se convirtieron en La Primer Familia de Marvel por ser el cómic que inició la era Marvel a cargo de Stan Lee y Jack Kirby. Hasta entonces, Timely (entonces nombre de la editorial) publicaba mayormente historietas románticas o de terror, pero ante el resurgimiento que tuvo el género de los superhéroes gracias a la Liga de la Justicia, Martin Goodman, entonces dueño de Timely encarga a Stan Lee, editor de la linea, la creación de un equipo similar. 

Lee, junto con Kirby crearían a Los Cuatro Fantásticos, que debutaron en 1961 y desde entonces revitalizaron y revolucionaron el mundo de los cómics. Los Cuatro Fantásticos tienen la virtud de ser los pioneros en la fórmula que haría a los superhéroes de Marvel diferenciarse de los de su principal competidora DC Comics. Lee y Kirby desarrollarían una mezcla de drama humano, con comedia cálida y aventuras desbordantes de color e imaginación. Esta combinación, que hasta la fecha es la esencia de la Marvel misma, fue la llave al éxito que sería el antecedente de éxitos como Spider-Man, Iron Man, Thor, los Avengers, Hulk, entre muchos otros. El run de Lee y Kirby continúa siendo histórico y único y ha sido seguido por runs igualmente fenomenales a cargo de escritores como John Byrne y Jonathan Hickman.

Si ustedes alguna vez conocieron y les agradaron estas versiones de Los Cuatro Fantásticos o alguna de sus encarnaciones televisivas y piensan que eso podrían encontrar en esta cinta, temo decirles que nada más alejado de la realidad. Toda la diversión, color, comedia, drama y corazón que significan los Fantastic Four está absolutamente ausente de esta cinta. En términos prácticos, la anterior adaptación de Tim Story con Ioan Gruffod, Michael Chiklis, Jessica Alba y Chris Evans en cartel, con todo y su bobería y tontería adolescente es mucho más fiel al concepto de lo que son los FF. En este sentido, la cinta de Josh Trank fracasa (una vez más) en lo que debería ser. 

Pero lo más grave no es eso. Siempre he sido partidario de juzgar a las películas por lo que pretenden ofrecer y ser, ya que esos son sus parámetros de existencia (no debes juzgar una comedia simplona como juzgas un drama existencialista, no sólo sus ambiciones y pretensiones son radicalemente distintas, sus motivos de ser y sus reglas de construcción son mundos opuestos). Fantastic Four de Josh Trank pretende ser un drama de ciencia ficción sobre cuatro sujetos que obtienen poderes y como lidian con eso para eventualmente covertirse en héroes. El problema es que en eso fracasa rotundamente. 

El punto de partida para un drama pasa necesariamente por las emociones humanas. Un drama requiere personajes que sientan toda una gama de emociones, conecten emocionalmente con su audiencia y de esta forma generen empatía y logren generar esas mismas emociones, de alegría, tristeza, dolor, compasión, estrés en la audiencia. Fantastic Four jamás logra eso. 

Esta nueva versión nos presenta a Reed Richard (Miles Teller), un jóven e incomprendido prodigio cientifico que con su mejor amigo Ben Grimm (Jamie Bell) desarrollan un transportador de materia que casualmente es descubierto en una feria de ciencia por el doctor Franklin Storm (Reg E. Cathey) y su hija adoptiva Sue (Kate Mara). Es así que Reed es invitado a la Fundación Baxter para desarrollar esta investigación junto con Sue, su hermano Johnny (Michael B. Jordan) y el genio incomprendido u oveja descarriada de Víctor Von Doom (Toby Kebell). 

El experimento es un éxito y logran descubrir una dimensión alterna (la Tierra Zero), la cual es una especie de planeta joven abandonado y rico en recursos. Ante la amenaza de que sea la NASA y no ellos quienes exploren dicho lugar, Doom convence (borrachera de por medio) a Reed y Johnny de viajar ellos a Planeta Zero, para lo cual Reed invita a Ben. Así los cuatro se embarcan en un viaje que obviamente es un desastre, donde aparentemente muere Víctor y donde el accidentado regreso a casa termina afectando a Sue. 

Hasta este momento, la cinta presenta un problema, es demasiado lenta. Ha pasado una hora completa desde que inicio el filme para llegar a este punto. Hasta este momento sin embargo más allá de que es lenta la cinta no es terriblemente mala. Hay un deficiente desarrollo de personajes (en realidad, Teller, Mara, Jordan y Bell nunca logran ser carismáticos y empáticos, lo cual empieza a tornar a los personajes en intrascendentes) que se compensa con un relativamente decente desarrollo de ciencia ficción. No es que todo el desarrollo de los mundos alternos, la transportación de materia y eso sea realmente revelador o imaginativo pero cuando menos está bien hecho. 

Pero el segundo arco presenta muchos más problemas. Como consecuencia del accidente, los cuatro jovenes desarrollan poderes que en principio les cuesta manejar y aparentemente les duele incluso. Reed adquiere la habilidad de estirarse, Sue la habilidad de volverse invisible, Johnny la de encenderse en llamas y Ben se convierte en una mole de roca viviente. El segundo arco es básicamente Reed escapando, un brinco de un año donde Ben y Johnny se han hecho soldados del ejercito y Sue busca como loca una cura a su condición para lo cual necesita y caza a Reed con el objetivo de que reconstruya la maquina. 

En este segundo acto es que nos damos cuenta lo necesario que se vuelve el drama y la comedia así como la empatía con los personajes. Aunque estamos viendo a Reed sufrir por estirar su cuerpo jamás nos importa un comino, Ben más allá de ser una piedra callada y malhumorada jamás demuestra el drama personal que le representa haberse convertido en una suerte de monstruo y el romance de Sue y Reed a este momento es más frío que el Polo Sur. Peor aún, en este momento la cinta tira por la borda su premisa de ciencia ficción y coquetea con el terror y el horror de las malformaciones (que insisto, terminan sin funcionar) sin que hasta el momento el espectador haya tenido una sola risa. 

Y entonces viene el tercer acto donde la cinta completamente se desbarranca. La reconstrucción del portal cuántico es exitosa y un equipo logra viajar al Planeta Zero para descubrir que Víctor Von Doom sigue vivo. Doom es traído de vuelta a nuestra Tierra y ha sido cubierto por una especie de metal que lo hace respirar y hablar como un Darth Vader de mala muerte. Doom aparenta está debil pero realmente estaba fingiendo y la cinta continúa su vena de terror pues Doom se dedica a estallar cabezas y cuerpos y llenar todo de sangre para así finalmente poner en marcha su plan maestro de regresar a Planeta Zero y abrir un portal interdimensional de tal tamaño que va a devorar a la Tierra (pues para que 'EL' planeta de Doom viva, la Tierra debe morir). 

Es entonces cuando los cuatro jóvenes se vuelven un equipo y estelarizan una genérica y relativamente sosa secuencia de acción donde deben unirse y derrotar a Doom de una forma por demás tonta para un personaje al que lo desarrollaron con una omnipotencial peligrosa. Los héroes triunfan y les imponen condiciones al gobierno para seguir colaborando con ellos, y gracias a unos malos comentarios y dialogos deciden llamarse Los Cuatro Fantásticos. 

Algo está tremendamente mal cuando una cinta tarda una hora en su primer acto, veinte minutos en el segundo y diez minutos en el tercero. Así es Fantastic Four. Aparentemente los reshoots que ordenó Fox fueron la secuencia final y entonces viene a la mente la pregunta de cuáles eran entonces las intenciones de Trank pues o quería hacer una cinta de tres horas o su final era aún más aburrido y anticlimático que esto. 

Realmente llegue a tener un poco de fe en esta cinta. Realmente esperaba algo y realmente inicia bien. Pero a partir de que Reed ingresa a la Fundación Baxter la cinta inicia un franco descenso hasta terminar en tierra de nadie. El problema de Fantastic Four es que no es tonta como la versión de 2005, ni siquiera es mala risible como Batman y Robin, es mediocre y totalmente intrascendente. 

Dejen ustedes que no haya drama, comedia (me reí una sola vez en toda la cinta y ni siquiera recuerdo porque fue), acción y aventura. No hay nada en esta cinta. Las actuaciones son anticlimáticas y sosas, la fotografía es oscura y depresiva, la dirección no logra sacar adelante un guión que a todas luces es inseguro e indeciso sobre que quiere decir y a donde piensa llevar a estos personajes. 

Habíase visto construcción tan mala de un villano. Doom se nos presenta (se nos presenta, que nunca se nos desarrolla) como una suerte de renegado antisistema en contra de la humanidad que depreda el planeta, lo perdemos todo el segundo acto donde supuestamente pasa un año y termina regresado en un maniático asesino gore cuyo único razón para ser malvado no es siquiera que lo dejaran abandonado sino que le quieren quitar su planeta. Doom es un berrinchudo asocial que hace ver las pataletas y berrinches de Loki como muestras de madurez. 

Una parte esencial de los Cuatro Fantástico es que son una familia. Una familia aventurera. No se les dice gratuitamente la Primer Familia de Marvel, se les dice así porque su dinámica es la de una familia. Reed es el padre que guía las aventuras, Sue es la madre que siempre saca de problemas a todos, Ben es el tío loco y gracioso que siempre te hace reír y Johnny es el hijo alocado e irreverente que se mete en líos. Esta dinámica es absolutamente ausente en esta película, Reed es un incompetente y timorato científico cuyos poderes son totalmente inútiles, Sue está completamente desprovista de fondo o sustancia con todo y que demuestra el uso más eficiente y útil de poderes, Ben es un tipo callado y retraído y Johnny quizá es lo más cercano a su esencia. Sin embargo la interacción entre ellos es inexistente. No se ve amistad o cariño entre estas personas. 

Los efectos especiales son bastante genéricos aunque el diseño visual de La Mole es muy bueno. Con todo y que Ben no usa pantalones se ve muy genial en pantalla. Igualmente el diseño visual de la Antorcha Humana es ciertamente bueno. Pero un aspecto visual aceptable no salva un desastroso guión, unas mediocres actuaciones y una confusa dirección. 

Fox seguramente intentará salvar los derechos y hacer alguna rareza como hacer un crossover con los X-Men o algo así. Lo mejor que podría hacer, sinceramente, es dejar que los derechos de los Cuatro Fantásticos se reviertan a Marvel. Lleva dos intentos, cada uno más desafortunado que el anterior. Sería más sensato concentrarse en los derechos de los X-Men donde ha hecho las cosas de bien a excelente y dejar ir esta propiedad que no ha sabido manejar. Es incierto si Marvel logrará hacerla funcionar pero tomando en cuenta que logró hacer un éxito en todo sentido una premisa descabellada como los Guardianes de la Galaxia algo decente podría hacer con los 4F. 

Esta cinta sólo daña de forma espantosa la marca de Los Cuatro Fantásticos en el cine. Vuelve uno de los conceptos más exuberantes y brillantes de los cómics en una cinta intrascendente, pretenciosa y aburrida. Los tres peores errores de una adaptación del género. 

Mejor suerte para la próxima. 

Y en la próxima madeja: Review de Daredevil.

domingo, 26 de julio de 2015

Teen Beach 2

La Madeja del Gato (playera y musical)
Madeja #308
Por Christopher Vergara

Hace dos años, cuando Disney Channel estrenó Teen Beach Movie fui de sus más acérrimos defensores ante lo que fue una comedia musical genuinamente encantadora que tomó provecho y seriedad de la premisa boba que sostenía para ofrecer una historia divertida, honesta y consciente de sus propios e inocentes límites. Una apuesta honesta y encantadora. 

Sin embargo desde ese momento me mostraba renuente a la probable secuela que dejaba abierta la película, pues me parecía que la credibilidad de la propuesta se perdería. Teen Beach Movie funcionaba porque la historia que contaba (una pareja que se adentra en una película de playa de los años cincuenta) se prestaba para toda la inocencia, simpleza y cándidez del producto. Lo contrario, me parecía que sería un chasco (pues el mundo real no es esa película). 

Sin embargo Disney Channel fue muy inteligente y vaya que logró armar una digna secuela que mantuvo la seriedad e inteligencia del guión (lo cual es bastante difícil de lograr en una película que a todas luces debe ser simple) y me atrevo decir estuvo mejor construida. 

El verano terminó y Brady (Ross Lynch) y Mack (Maia Mitchell) deben volver a la escuela tras su idílico amor de verano sólo para descubrir que en la escuela su relación no es tan funcional (Mack es una nerd neurótica obsesiva de las calificaciones mientras que Brady es igual de relajado y relativamente vago que siempre). Por su parte, Lela (Grace Phipps) se está aburriendo de vivir todos los días su película Amor sin Arenas y extraña a Mack y Brady quienes le cambiaron su percepción sobre la vida. Ello ante los ojos de un confundido (y decidamente no muy brillante) Tanner (Garret Clayton) que no sabe como reaccionar ante los deseos de su amada incondicional. 

Las cosas se ponen en movimiento cuando Mack pierde en el océano el brazalete que Lela le regaló y este vuelve a la playa de Amor Sin Arenas, lo cual anima a Lela a 'cruzar' hacía el otro lado del océano junto con Tanner quienes llegan a nuestro mundo; es entonces cuando inicia una colorida y divertida rutina de 'pez fuera del agua' que sin embargo tiene sus consecuencias, pues al no estar presentes en Amor Sin Arenas, Lela y Tanner están provocando que la película desaparezca. 

Teen Beach 2 tiene dos fortalezas, una es lo bien construido que está su argumento y otra es el mensaje que termina estableciendo. Sobre lo primero es realmente positivo que la película tarde cuarenta minutos en presentar el 'viaje a nuestro mundo' pues realmente logra construir con mucha soltura el conflicto dramático entre Mack y Brady que ponen a prueba su amor. Realmente está bien construido y se va resolviendo de manera bastante adecuada. 

Una vez que ocurre el viaje de Lela y Tanner la película toma otro tono mucho más inocente y bobo lo cual es bastante simpático pues Lela y Tanner vienen a vivir a nuestro mundo tal como ellos conocen el suyo lo cual incluye canciones, bobadas, canciones, mucha energía y optimismo y más canciones. Todo este segundo acto de Lela y Tanner es realmente delicioso. 

Quizá el mayor problema de la cinta es que todo el crecimiento de Mack y Brady en su relación queda invalidado al final. Ello en afán de establecer el mensaje de la cinta. Al final, Lela se muestra renuente a regresar a la película pues está harta de vivir bajo los cánones de la década de los cincuenta, Mack (quien a estas alturas ya es su ídolo) le dice que ella siempre será la dueña de su destino esté donde esté; ello hace que Lela regrese a su película y cambie toda la película. 

Ello tiene un efecto mariposa en nuestro mundo pues provoca que Brady y Mack nunca se hubieran conocido y enamorado del otro. Si, así como se lee, el final de Teen Beach 2 INVALIDA  tanto la primer película como casi toda la segunda. La única manera en que la cinta remedia el asunto es haciendo que Mack y Brady se vuelvan a conocer y empiecen a enamorar (sugiriendo que Brady y Mack están destinados a ser (meant to be) pareja). 

Por un lado es realmente positivo el mensaje que manda la película pues de alguna forma habla de como la dinámica social cambia y modifica los patrones de conducta, en este caso de manera positiva. Es decir, la película da a entender que el modelo social existente en los cincuenta no era del todo progresivo y era muy estereotipico para hombres y mujeres (los primeros debían ser los galanes machos que todo lo pueden y las segundas las damiselas en peligro esperando su hombre). 

Lo que Mack (una joven del siglo XXI) le enseña a Lela (una joven de mediados del siglo XX) es que ella puede empoderarse y cambiar la historia. En muchos sentidos Disney le está diciendo a su público (y me atrevo a decir que a la parte no tan progresista de su pasado) que esos estereotipos probablemente estaban bien en su época, pero que actualmente están rebasados y PUEDEN cambiar por roles sociales más flexibles y proactivos. En palabras llanas, que aunque seas Lela, la tonta chica de playa, no quiere decir que no puedas tomar una postura más activa con tu vida, tus relaciones y tu futuro. Una suerte de 'el pasado es bonito, pero no siempre debe ser así'. 

Teen Beach 2 defiende y establece un pensamiento sumamente progresivo para su audiencia. Tu pasado, tus circunstancias, tu sistema no te define, tu tienes siempre el poder de buscar cambiarlo. ¿Enserio ese es el mensaje que encierra una aparentemente tonta comedia musical? Si. Un aplauso a Dan Berendsen y Robert Horn quienes desarrollaron la historia y Matt y Billy Eddy quienes escribieron el guión. 

Como dije, la parte negativa es que termina invalidando los eventos de ambas películas, lo cual quizá es ciertamente triste pues el arco dramático que nos hizo enamorarnos de esos personajes no existe. No se si aliene a los fans de la cinta pero cuando menos me queda claro que dejó a muchos fanáticos de su audiencia con cara de WHAT?. 

Además de ello la cinta presenta un impecable trabajo de dirección. Jeffrey Hornaday sin duda sabe sacar lo mejor de estos muchachos y Ross Lynch y Maia Mitchell cumplen con solturas papeles y reflejan bonita química en pantalla. Grace Phipps vive con soltura este viaje emocional que narre y Garret Clayton (junto con John DeLuca como Butchy, Chrissie Fit como CheeChee, Jordan Fisher como Seacat y el resto del elenco de Amor Sin Arenas) son la bomba cómica que mantiene la comedia de la cinta. 

Finalmente cabe resaltar la satisfactoria producción musical que la cinta presenta. Gotta Be Me sin duda es el mejor número de la cinta pero el bobo y alocado Twist Your Frown Upside Down es realmente delirante y genial. La reinterpretación de Falling For Ya que hacen Fit y Fisher a manera de pelea es muy graciosa mientras que That's How We Do es un muy divertido número de cierre. Ross Lynch por otra parte demuestra su solidez y encanto vocal en la balada de empoderamiento On My Own. 

Es así que Teen Beach 2 es una sólida y divertida adición al canón de películas de Disney Channel que mantiene la genuinidad y sencillez de la original con un subtexto bastante rico e interesante. 

Y en la próxima madeja: Daredevil de Netflix.

domingo, 19 de julio de 2015

Ant Man, El Hombre Hormiga

La Madeja del Gato (hormiga)
Madeja #307
Por Christopher Vergara

La década de los sesenta fueron los momentos creativamente más productivos para la dupla inigualable de El Hombre y el Rey, a partir de 1961 y hasta 1971, Stan Lee y Jack Kirby revigorizaron el medio de las historietas con la creación de los más fabulosos y brillantes personajes Marvel. Algunos, como Spider-Man o los Cuatro Fantásticos se convirtieron en éxitos inmediatos e iconos de la cultura popular, algunos otros cayeron en el absoluto olvido, unos más, nunca despegaron hacía las alturas pero se ganaron su lugar en el corazón de los fanáticos, tal como el Dr. Hank Pym, cuya (primera) identidad superhéroica es Ant Man, el Hombre Hormiga. 

Pese a su falta de popularidad Hank Pym es un superhéroe por derecho propio, no en balde es uno de los Avengers fundadores y (junto con Wasp), el último Avenger fundador que no había debutado en pantalla. Consciente de ambos factores (la falta de popularidad del personaje a la vez que su estatus icónico y su peso en el Universo Marvel) no es de extrañar que Marvel haya tomado un camino menos literal para su adaptación a la pantalla grande. 

Es así que Marvel contrató en 2006 al popular escritor y director de comedia Edgar Wright para que llevará a la pantalla al popular personaje. Wright es quien fundamentalmente diseñó y redefinió al personaje para esta adaptación aunque abandonó el proyecto, junto con Paul Cornish, uno de sus cercanos colaboradores, en 2014 ante diferencias creativas con Marvel y su presidente Kevin Feige (lo cual alienó a muchos fans del director, quienes vieron con malos ojos esta adaptación). 

Marvel entonces contrató a Peyton Reed (director de Triunfos Robados y ¡Si, Señor!) como director de la cinta, y a Adam McKay (escritor y socio de larga cuña de Will Ferrell) quien junto con Paul Rudd terminaron de escribir el guión, sobre el tratamiento original hecho por Wrigh y Cornish. 

Es obvio, por el perfil de estos creativos que el enfoque que buscó Marvel con Ant Man es netamente cómico, lo cual es un tremendo acierto pues con ello brinda seriedad y elegancia a un concepto que es blanco fácil de burlas por lo descabellado y aparentemente simplón del mismo. 

Ant Man nos narra la historia de Scott Lang (Paul Rudd), un ex-convicto por robos espectaculares que no logra rehacer su vida ahora que ha salido de prisión hasta que es contactado por el doctor Hank Pym (Michael Douglas), creador de la tecnología que permite encogerse al tamaño de una hormiga y el original Ant Man. Pym  le pide que los ayude a el y a su hija Hope Van Dyne (Evangeline Lilly) a que eviten que Darren Cross (Corey Stoll), su antiguo protegido, logre vender un traje denominado Yellowjacket que es una visión retorcida de los nobles fines de Ant Man. 

Como fanático de los cómics de Marvel, el tratamiento que realizó Marvel para esta cinta me parece bastante afortunado pues logra combinar varios elementos de la mitología que ha rodeado a Ant Man. No sólo por la utilización de sus dos principales avatares (Hank Pym y Scott Lang), sino por la aparición más que hermosa de Wasp (la mismisima Janet Van Dyne) como la vieja compañera de batallas de Ant Man, su aparente legado hasta la inclusión de Yellowjacket (una de las tantas personalidades de Pym en los cómics) como villano de la cinta. 

La adaptación es bastante afortunada pues logra sincretizar muchas facetas de un personaje tan complejo como Hank Pym (donde si bien quedan excluidas ciertas facetas relativamente importantes del personaje como sus trastornos de personalidad y violencia en su matrimonio), logra destilar su esencia como un cientifico aventurero preocupado por ayudar al mundo que a su vez en entrega su legado a un ladrón de poca monta pero mucha inteligencia que se busca redimir con la sociedad y con su hija Cassie (si! hasta Cassie Lang aparece). 

A nivel de producción Marvel entrega otra sólida adición a su cada vez más abundante y rico universo filmico. En particular, Ant Man contrasta con la introspección de Avengers: Era de Ultron o la sobriedad de Captain America: The Winter Soldier en favor de una linea más cómica, similar a la de Guardians of the Galaxy; es así que Ant Man es una deliciosa comedia de aventuras donde la acción, la comedia y una pizca de drama se encuentran perfectamente mezcladas para ofrecer un sólido producto de entretenimiento. 

La cinta, como mencione arriba, tiene dos graves virtudes respecto a su concepto: logra con su tratamiento ligero, volver creíble una premisa tan descabellada (un héroe que se vuelve miniatura y se comunica con las hormigas) y más importante aún, no sólo lo vuelve creíble, sino lo vuelve heróico. Ant Man es un héroe tan importante, valiente y útil como cualquier otro héroe de Marvel. Sus poderes aparentemente irrisorios, son bastante letales usados con propiedad e inteligencia, algo que Scott y Hank tienen de sobra. 

Es necesario también hablar de lo brillante y genial que es Paul Rudd. La forma en que Rudd interpreta a Scott Lang es tremendamente deliciosa. No hay manera de no sentir cariño y aprecio por Scott gracias a la empatía que logra generar no sólo con su elenco sino con la propia audiencia. En ello apoyan mucho su elenco, desde el irreverente y parlanchín Luis (Michael Peña) hasta la sobria y algo engreída Hope. No se puede dejar de mencionar lo bien que esta Michael Douglas como un Hank Pym que aún con los años y las tragedias a cuestas, no olvida la importancia de realizar lo correcto. 

Por otro lado no deja de ser muy positivo la intertextualidad que logra Marvel con sus productos. No sólo por la obvia y muy divertida aparición de Anthony Mackie como el siempre genial Falcon (lo cual además es la entrada a cosas más grandes), sino además la forma en que enlaza el pasado de los personajes. La escena inicial con un más joven Hank Pym renunciando a S.H.I.E.LD. por diferencias con Howard Stark es delirante. La aparición de la omnipresente y siempre hermosa Hayley Atwell como una madura Peggy Carter es lo más genial de la vida. (Lo siento, soy muy fan de Peggy Carter). 

Finalmente hay que señalar la inventiva de la cinta. Marvel logra dar vida a la premisa del héroe que se encoge al tamaño de una hormiga con bastante soltura y credibilidad (es decir, no parece el heredero de Querida, encogí a los niños). Las escenas de Scott Lang como Ant Man son realmente magníficas, desde la escena inicial en la bañera pasando por su entrenamiento con las hormigas hasta la escena final la ejecución es más que atinada. 

Ant Man, El Hombre Hormiga es entonces otra brillante adición a la filmografía del Universo Cinemático Marvel. Una pieza más del mosaico más genial que el cine haya hecho en los últimos años. Una perfecta entrega veraniega que brinda acción y risas a sus espectadores. 

Y en la próxima madeja: Review de Teen Beach 2.