lunes, 20 de enero de 2014

Wolverine: Inmortal

La Madeja del Gato (mortal)
Madeja #248
Por Christopher Vergara

Tras los muy mixtos resultados de X-Men Origins: Wolverine, que practicamente sepultó esa loca idea de 20th Century Fox de hacer stand-alones con los orígenes de los más populares X-Men, Fox buscó una dirección diferente (y mucho más agradable) para una (no se que tan necesaria) secuela de Wolverine. Tras unos fallidos intentos de que la dirigiera Darren Aranofsky, fue James Mangold (Walk the Line, Kate & Leopold) quien tomó la dirección bajo un guión de Mark Bomback (Race to the Witch Mountain, Live Free or Die Hard) y Scott Frank (The Lookout, Minority Report). 

Basado en la mítica miniserie Wolverine de 1982, escrita por el patriarca mutante Chris Claremont y con arte de Frank Miller, Wolverine Inmortal narra los eventos posteriores a X-Men: The Last Stand donde Logan (una vez más interpretado por Hugh Jackman) ha desarrollado una especie de estrés postraumático a consecuencia de haber tenido que eliminar a su gran amor, Jean Grey (Famke Jansen), con quien tiene 'charlas' en sus sueños, que no son más que manifestaciones de sus propias culpas que lo persiguen. 

Exiliado en las montañas de Canadá y viviendo como un salvaje, Logan, que ha renunciado al nombre de Wolverine, es hallado por Yukio (Rila Fukushima), una mutante clarividente que puede ver como será la muerte de las personas, quien lo ha buscado por dos años tras ser enviado por Yashida (Haruhiko Yamanouchi), un multimillionario japonés a quien Logan salvó de la muerte durante el estallido de la bomba atómica de Nagasaki, y quien se halla al borde de la muerte por vejez y quiere despedirse de el. 

Más a regañadientes, Logan viaja a Japón para reencontrarse con Yashida, descubriendo que éste tiene una oferta para el, consistente en 'retirarle' su factor de curación y con ello permitirle vivir una vida mortal, donde eventualmente pueda morir. Ahí mismo conoce a la nieta de Yashida, Mariko (Tao Okamoto) y a la misteriosa Dra. Green (Svetlana Khodchenkova) quienes formarán parte de una intrincada persecución una vez que Yashida muera. 

Esta es la premisa básica (que como se ve es bastante larga) de Wolverine: Inmortal, un filme que en su parte 'humana' o reflexiva está bastante bien construida pero que en su parte fantástica o mutante es ciertamente floja o genérica. 

Dentro de lo primero la construcción que realiza sobre los demonios internos de Wolverine es muy buena, mucho más eficaz que lo realizado en la trilogía original o en la cinta de los orígenes, agregando el elemento de la muerte de Jean (para lo cual se agradece que al fin avancemos en el tiempo en lugar de seguir viajando al futuro) se crean una interesante serie de telarañas mentales de Logan que es interesante ir poco a poco desmenuzando. La forma en que el necesita ir perdonando sus pecados así como estar en paz con la muerte de Jean es el tipo de historias sobre la redención y el mal necesario que siempre han caracterizado al personaje y lo han hecho tan humano y en consecuencia popular. 

Por otro lado el romance que surge entre Mariko y Logan (uno de los más antaños y memorables dentro del comic) es realmente muy bonito y ameno. El filme se toma su tiempo para ir poco a poco narrando la atracción y cariño que surge entre los personajes y como, aunque no pase de unos besos (lo cual es bastante platónico) si sea el avance o el siguiente paso que necesita Logan para seguir adelante con su vida, entendiendo que si bien Jean sea el gran amor de su vida, eso no significa que haya perdido la oportunidad de encontrar otra persona con quien compartir momentos intimos. 

La parte fantástica es como dije la más floja del filme. No me malentiendan, la parte de los yakuza, las intrígas familiares/corporativas, etc en general están bien logradas. Es en la conclusión, en especial en la revelación del Silver Samurai robot así como la Dra. Green como la mutante Viper, donde la historia flaquea mucho. Principalmente porqué se sienten como elementos fuera de lugar metidos con calzador para mantener elementos mutantes de la franquicia de la que deriva el filme. 

Fuera de ésta razón no se explica la necesidad de tener a Viper, una villana que habitualmente es enemiga de los Avengers y en menor medida de los X-Men dado su largo historial de crimen delictivo en HYDRA. Y que salvo por tener a alguién con poderes y conocimientos bioquímicos no tiene mayor razón de ser. Lo mismo aplica para el Silver Samurai robot que se siente muy fuera de lugar. 

Quizá el principal problema es que Fox no quiso renunciar a la espectácularidad de un filme de superhéroes, cuando Wolverine, mayoritariamente en sus historias en solitario, de manera muy clara en la miniserie que retoma el filme, son historias más de acción y aventura, de intríga y de romance, pero con historias que al menos en escala son más humildes y no conllevan ese elemento de 'el mundo entero está en riesgo' más propias del género de superhéroes. Es por ello que la historia y el filme en general tienen un sabor discordante y hasta disperso. 

Fuera de ello el filme es en general bastante bueno. Las actuaciones están bien logradas (siendo Logan, Jean Grey y Mariko los mejores), a nivel técnico el filme es impecable, aunque se nota que no es un presupuesto tan alto como el de otras entregas del filme y si Fox decide continuar está saga pues al menos lleva un mejor camino que con el filme de 2009. Wolverine Inmortal es pues un buen blockbuster veraniego de modestas intenciones y presupuestos que cumple su cometido.

Eso si, la escena post-créditos promete finalmente el gran regreso de la franquicia que Fox lleva años deseando. 

Y en la próxima madeja: Review de María de todos los Ángeles.

viernes, 10 de enero de 2014

La Sirenita

La Madeja del Gato (clásica)
Madeja #247
Por Christopher Vergara

Aprovechando el reciente relanzamiento del título en Blu Ray, sirva la presente columna para realizar un review sobre éste clásico lanzado por Disney en 1989. 

Lanzada en 1989, La Sirenita representa muchísimas cosas para Disney. Fue el primer éxito animado en grande que tuvo la compañía en más de veinte años, pues desde El Libro de la Selva, Disney no había obtenido un éxito masivo en suceso (aunque Oliver y Compañía ya había mostrado cierta recuperacion). Fue además el primer triunfo para la generación de cineastas aprendices de los míticos Nueve Viejos que tantas glorias dieron a Disney tiempo atrás. Fue además el renacimiento de la animación como medio de entretenimiento masivo, al regresar a niños, familias, parejas y almas solitarias a las salas de cine de animación debido a que es una película practicamente perfecta en todo sentido. Música, animación, historia, voces, un conjunto pocas veces igualado.

Basado en el cuento de Hans Christian Andersen del mismo nombre y bajo la dirección de John Musker y Ron Clement (que entonces habían dirigido Policias y Ratones y más tarde dirigirían Aladdin y Hércules), La Sirenita es la historia de Ariel, una joven princesa, hija del Rey Tritón, gobernante de los mares, que sueña con vivir aventuras fuera de mar. Cuando rescata al Príncipe Eric de un naufragio en cuestión y se enamora de el, la negativa de su padre a comprender sus deseos la lleva a pactar con la malvada bruja del mar, Ursula, que a cambio de su voz (en una treta por derrocar a Tritón) le da piernas por tres días a Ariel que se volverán permanentes si ésta logra obtener un beso de amor verdadero de parte de el. 

La Sirenita es ante todo un cuento de hadas, y ahí se hallan presentes muchos de los elementos definitorios del género, tenemos un lugar de fantasía, una Princesa, una bruja malévola, un amor imposible, entre otros elementos. Pero así como hoy en día Frozen reinventa el género de los musicales animados, La Sirenita lo hizo hace casi 25 años. Ariel rompe el arquetipo hasta entonces presentado de las Princesas Disney (que en ese entonces se limitaban a Blanca Nieves, Cenicienta y Aurora) y presenta una heroína decidida, rebelde, aventurera, intrépida y valiente, que no teme enfrentar la autoridad ni el poder en pos de sus deseos. 

Algunas de las críticas más comunes al filme son por un lado el desapego a la obra de Andersen y por otro que en realidad Ariel no representa un cambio el paradigma de la Princesa. Sobre lo segundo, quizá vale la pena aclarar que una vez más ésta apreciación es falsa. Claro que Ariel es todo un giro en la forma de presentar Princesas, mucho más humanas, mucho más activas y mucho más decididas. El que sea el amor romántico su principal interés sigue siendo el trauma de muchos, pero vamos que al final de cuentas parte vital de los cuentos de hadas es el romance, más aun presentado el de una joven que vive su primer amor. 

Por el lado de la obra de Andersen la crítica sin duda es más valida. Ariel no tiene el mismo destino que en el cuento clásico, es decir, no se convierte en espuma del mar, ni es llevada por las Hijas del Aire para ganar un alma inmortal, tras ver al Príncipe casarse con otra. Pero también es entendible porqué amén de que el cuento de Andersen es mucho más complejo y maneja otro tipo de temáticas (Ariel además del amor humano desea un alma inmortal, algo que no tienen las sirenas y al final pierde el amor, pero gana la inmortalidad, lo cual es un símil de la propia vida de Andersen, un alma solitaria) que en realidad son poco apropiadas para un musical familiar y más aun para un producto que va dirigido a los niños. El debate sobre el papel de Disney dulcificando las historias nunca terminará con argumentos consistentes a favor y en contra, aunque mi posición será siempre que ésto es valido en tanto sigue respetando las reglas del género y a éstas alturas de la vida, las bases mismas que le dan sentido a la compañia y al estudio. 

La Sirenita presenta pues, una de las historias más solidas y bien narradas de la filmografía Disney, con una historia lineal que rara vez decae y donde todo tiene un sentido y un porqué. Mucho de ésta parte se debe al brillante guión de Musker y Clements, pero también con mucho honor a las magníficas canciones de Howard Ashman y Alan Menken. Quizá haya algunos puntos flojos como toda la historia de Sebastián con el cocinero y la canción de Les Poissons o el cómo Scuttle se siente demasiado excesiva en ocasiones, pero en general es un guión muy redondo. No hay manera de no reírse con las ocurrencias de Scuttle, o la neurósis e histrionismo de Sebastián, emocionarse con los peligros a los que se enfrenta Ariel o compadecerla ante la intransigencia de su padre (adolescente al fin y al cabo y como toda buena hija, decepcionando a los padres), o claro, como no admirarse de la maldad de Ursula y sus secuaces ante lo que parece el inevitable fin de Ariel.

Gracias al material extra del BD podemos conocer con mayor profundidad a ese magnífico hombre que fue Howard Ashman, un tipo completamente genial, extraído de la escena del Broadwat neoyorkino que supo cumplir muchas de sus grandes pasiones a través de integrar (o reintegrar) los musicales a Disney. Ashman ve a las canciones como información para el espectadores, información que ayuda a la trama avanzar a la vez que le brinda un momento emotivo a la audiencia, más aún, si puedes extraer una canción sin que ésta afecte al filme, es que no estás realizando bien tu trabajo. 

Y vaya que Ashman lo logra con muchas de las piezas musicales de La Sirenita. Sin duda la canción cumbre es Part of Your World, a la que Ashman define como la canción 'I Want' del filme, un momento (que existe en todos los musicales y también en muchas cintas Disney) donde la protagonista cuenta cuáles son sus sueños y anhelos, un momento en el cual el público debe enamorarse del personaje, al identificarse con el y sentir ese mismo afán de libertad. Lo mejor del caso es que Ashman mismo, reflejó mucho de su interior en esa bella pieza que es Part of Your World, una hermosa, conmovedora, dolorosa y triste canción sobre alguien que se halla atrapado en sus circunstancias. 

El resto de las canciones son brillantes. Under the Sea, es uno de los mejores números musicales jamás escritos, divertido, ligero, lleno de vida, que invita a bailar y a cantar, tal como un pez bajo el agua. La romántica y magnífica Kiss The Girl, donde Sebastian y una treintena de animales intentan convencer a Eric de besar a Ariel y claro, mi absoluta favorita Poor Unfortunate Souls interpretada por Ursula. Que delicia de canción, con un estilo de musical de Broadway, y una letra alucinante, retorcida, diabólica. Perfecta. 

Toca entonces hablar del magnífico doblaje, tanto en inglés como en español. Jodi Benson, es perfecta para el papel sin duda, de ahí que tantos años después lo siga interpretando, una voz dulce, angelical, tierna, pero energética y llena de chispa. Pat Carroll y Samuel E. Wright se lucen como Ursula y Sebastian. Pero el doblaje en español, tan icónico no se queda atrás, bajo la dirección de Javier Pontón y realizado con un elenco netamente angelino (uno de los pocos filmes Disney sin doblaje hecho en México) tiene a Isela Soto como la perfecta voz cantada de Ariel y a Gabriela León como su voz hablada, a don Guillermo Romano con su potente voz como Tritón y a la magnífica Serena Olvido (una travesti de la vida real) en una deliciosa y única Ursula. La adaptación de las letras de Javier Pontón, salvo algunos defectos en la labia y silabas de más es además de icónica, muy bien realizada. 

Respecto de la animación. La verdad tenía muchas reservas a como se vería en alta definición. La animación de los ochenta no envejeció con gracia. No es la brillante y cuidada animación realizada entre los treinta y cincuenta, ni el coqueto Xerox desarrollado en los sesenta, o mucho menos la brillante animación realizada con CAPS. La Sirenita es la última hija realizada bajo el Xerox mejorado desarrollado a principios de los ochenta que permitió eliminar ese 'suciedad de sketch' presente desde 101 Dálmatas pero que en muchos casos se ve poco desmejorado en especial con el alta definición. 

Sin embargo fue una muy grata sorpresa, La Sirenita luce brillante, radiante y preciosa en alta definición. Claro, el HD resalta el hecho de que los fondos son independientes a los personajes, más por la rotoscopia aplicada en su conversión a 3D, lo cual le resta un poco de homogeneidad, pero fuera de ese detalle no hay ninguna queja. El filme luce espectacular, demostrando una vez más que el trabajo técnico realizado por Disney es atemporal, cuestión de ver que otras animaciones de los ochenta no lucen hoy con tal dignidad y garbo. 

Como comenté líneas arriba, el material extra de La Sirenita (que anda por las tres horas) es extenso y bastante interesante, reconstruye la forma en que planteado el proyecto, su desarrollo, hay entrevistas con practicamente todos los participantes relevantes. Hay vídeos musicales, escenas eliminadas, chistes locales, y hasta una enciclopedia de animales marinos ciertamente divertida. Son un buen acompañamiento, pues.

Veinticuatro años después La Sirenita reafirma su relevancia dentro de la filmografía Disney así como la animación en general, presentándose una vez más, con la misma energía, calidez y calidad que la hicieron un éxito en 1989. La Sirenita es pues, por derecho propio, lo que llamamos un clásico cinematográfico.

Y en la próxima madeja: Review de María de todos los Ángeles.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Aviones

La Madeja del Gato (aerodinámica)
Madeja #246
Por Christopher Vergara

El mundo de Cars aunque aborrecido por la crítica resultó ser un negocio altamente redituable para Disney. El merchadising derivado de la producción de Pixar ha reportado ingresos de miles de millones de dólares al estudio del ratón a consecuencia de que la combinación de carros + personajes carismáticos es simplemente irresistible, más para niños de entre 4 y 12 años de edad. 

Por otro lado, DisneyToon Studios, el otrora estudio productor de las malqueridas cheapquels (baratecuelas) de Disney, con la llegada de John Lasseter se transformó en una especie de estudio menor, dedicado a la producción de películas ligadas a determinadas franquicias, su primer trabajo bajo ésta formula es la conocida y popular franquicia de Tinker Bell, que alcanza ya las cinco películas y concluirá con siete entregas. 

Cuando DisneyToon empezó a desarrollar la que sería su siguiente franquicia, no fue realmente difícil decidir por donde irían los tejos, el universo de Cars (al cual está explicitamente lígida Aviones) tiene amplias posibilidades, es decir, el cielo es el límite. Por ello la decisión fue sencilla: ampliar la franquicia de Cars y que mejor que mediante los seres vivos no explorados de Cars, la de los aviones. 

Aviones narra la historia de Dusty Fumigaviones, un avión fumigador que toda su vida ha soñado con ser un avión de carreras, junto con Chug, una camioneta truck que es su mejor amigo y Dottie, mecánico habitual de los aviones y su mejor amiga. Sus sueños tomán forma cuando Skipper, un viejo avión de guerra acepta entrenarlo para volar. Con su guía, Dusty logra clasificar a la copa Alas a través del Mundo, una carrera de siete paradas que lo llevará por todo el mundo y donde conocerá a una vasta variedad de aviones de todo el mundo, incluyendo un avión mexicano, una brasileña, y una hindú, que termina siendo su novia. 

Como la reseña revela, están practicamente todos los elementos de Cars, quizá con pequeños giros, un protagonista envalentonado pero inexperto, un viejo sabio que enseña, un mejor amigo tonto y bobo, una novia inteligente y aventurera y una carrera alrededor del mundo. La ejecución es también bastante similar, sin embargo ésto no es malo en si. 

Como alguien que disfrutó enormemente Cars y su secuela, me la pasé bastante bien viendo Aviones, sin ser la gran película, es bastante divertida, entretenida y graciosa. Una clásica reza que importan los qué pero también los cómo, y Aviones es muestra de ello, sí, Aviones cuenta lo mismo que Cars, pero lo hace con elementos propios que entregan un producto propio disfrutable y bonito, y para el estándar de DisneyToon Studios, eso es más que un cumplido. Al igual que la saga Tinker Bell, Aviones son películas divertidas y graciosas que los niños van a adorar y un adulto puede disfrutar cuándo se las encuentre en cable. No todos los filmes animados están destinados a convertirse en grandes parangónes de la industria. 

Como mexicano la verdad encontré bastante simpático a El Chupacabras, y aunque es algo bastante rustico que su visualización de la Ciudad de México sean puras piramides, no encontré molestos ni dañinos los estereotipos mostrados. Chupacabras (brillantemente doblado por un irreconocible Ariel Miramontes, alias Albertano de María de todos los Ángeles) es divertido, gracioso, galancete, solidario y buen amigo. Como estereotipo del mexicano la verdad quedo conforme.

La animación, maquilada en India, no alcanza los niveles de esplendor de la netamente hecha en Estados Unidos, como Pixar o Disney Animation, pero al menos es bastante linda. El diseño de personajes y ambientes es congruente con el de Cars y los efectos se hallan bien logrados, dándole uniformidad al título. 

El guión, como dije es totalmente predecible, pero como lo indique, está bien ejecutado. Quizá lo más reprobable (y ojalá sea algo que corrijan con las dos secuelas planeadas) es la falta de imaginación para crear ambientes interesantes en el Universo Cars. Los tres filmes del mismo han sido carreras, como si lo único digno de contarse en ese universo fuera eso, algo más deben encontrar. Fire & Rescue, secuela de Aviones, apunta a una historia diferente, ojalá así sea. 

El doblaje, dirigido por José Antonio Macías está bien hecho. Edson Matus ha mejorado increíblemente como actor y su Dusty es divertido, don Rubén Moya es brillante como siempre y su Chug es hermoso, Oscar Bonfiglio como el villano Ripslinger muy simpático, con suficiente dosis de maldad. Es decir, en general es un buen elenco y un buen doblaje. 

Aviones no es más de lo que pretende ser y eso no es malo. Es una comedia animada para niños, con mensaje inspiracional de por medio, una ejecución clara y divertida y una manufactura adecuada. Quizá lo único que extrañé fue un cameo de algún personaje de Cars. Eso hubiera sido un lindo toque.

El Último Hilo: Ésta columna y su autor desea a sus amables lectores, que hayan pasado una feliz Navidad y que pasen un excelente arranque de 2014, asímismo, que éste año esté repleto de amor, energía y mucha paz, buscando siempre el bienestar. Nos seguimos leyendo el próximo año.

Y en la próxima madeja: Review de María de todos los Ángeles.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Frozen: Una Aventura Congelada

La Madeja del Gato (animada)
Madeja #245
Por Christopher Vergara

Una de las máximas en todo cuento de hadas es que la magia más poderosa que existe (aunque sea la más difícil de encontrar y comprender) es el amor verdadero. Más aun, el amor verdadero es tan poderoso que es el único capaz de romper cualquier hechizo, por poderoso que éste sea. Sin embargo, pocas veces se nos recuerda que el amor verdadero se manifiesta de muchas y diversas formas. 

Frozen: Una Aventura Congelada, nos cuenta la historia de Anna y Elsa, dos princesas en el reino nórdico de Arendelle, Elsa posee poderes mágicos de nacimiento que le dan control sobre el hielo con los cuales juega con su hermana menor Anna, sin embargo, cuando un accidente pone en peligro la vida de Anna, sus padres deciden separarlas, aislando a Elsa del mundo y haciendo ambas crezcan separadas. 

Tres años después de la muerte de sus padres, cuando Elsa es coronada reina de Arendelle, Anna presiona demasiado a su hermana provocando que ésta explote y revele sus poderes ante todos, tras lo cual decide huir a las montañas desde donde construye un palacio de hielo, sin darse cuenta que ha atrapado a Arendelle en un invierno eterno. Anna, con la ayuda de Kristoff, un vendedor de hielo, Sven, el fiel reno ayudante de Kristoff y Olaf, un muñeco de nieve viviente creación de Elsa, deberá encontrar a su hermana y regresar el ansiado verano al reino de invierno eterno. 

Frozen está muy ligeramente basada en el cuento de hadas La Reina de las Nieves de Hans Christian Andersen, sin embargo, los directores del filme Jennifer Lee (guionista de Wreck-It Ralph y también de Frozen) y Chris Buck (director de Tarzán y Reyes de las Olas) logran construir un hermoso relato sobre el amor fraternal de dos hermanas, en el reafirman el legado cultural y la esencia de Disney a la vez que ofrecen nuevas e interesantes posturas sobre las bases fundacionales del estudio. 

Esto, que parecería una contradicción no lo es. Tras una década verdaderamente complicada, Disney Animation Studios ha ido recuperando poco a poco el prestigio merecidamente ganado desde 1937, cada filme desde La Familia del Futuro de 2007 a superado al anterior y Frozen consolida ésta estela de crecimiento y espectacularidad. Frozen contiene todos los elementos que son insigne en Disney: un cuento de hadas donde el amor verdadero triunfa, canciones fabulosas, unos protagonistas empáticos y simpáticos y unos sidekicks encantadores y divertidos. Los ingredientes de la receta ahí están. 

Pero los ingredientes de la receta no bastan cuando no hay corazón (ahí tenemos desde la insípida Pocahontas hasta la petulante Merida de Valiente), y eso es lo que Jennifer Lee le supo aportar con soberbia maestría. Disney ha intentado durante los últimos años evolucionar el concepto de Princesa ante las críticas que se han formulado a la luz del feminismo y la equidad de género. Tiana habló sobre el trabajo duro como método para conseguir los sueños, Rapunzel mostró que las mujeres también saben golpear además de valerse por si mismas. En Frozen, Elsa nos muestra que las mujeres también saben ejercer el poder y Anna que no hay nada que se interponga entre una chica que busca lograr sus objetivos. 

Habrá voces que digan lo contrario y piensen que la película sólo repite las formulas del pasado mostrando Princesas igual de débiles y necesitadas. Habrá quienes al contrario digan que hasta la misma Bella Durmiente mostraba tales características en su filme. Pero lo cierto es que Frozen consolida el mensaje que Disney busca mostrar sobre lo que es ser una Princesa en el siglo XXI. No sólo en el sentido de mostrar mujeres empoderadas e independientes, sino reafirmar que las debilidades de una persona pueden ser su propia fortaleza cuándo las conocen y deciden enfrentarlas o aprovecharlas. 

Ser Princesa entonces significa abrazar los valores esenciales del feminismo actual sin renunciar a cuestiones más 'banales' como el enamoramiento o el aprecio por la belleza personal. (cuestión dónde muchas feministas casi se quieren aventar al carril del Metro).

Otra lectura sin duda muy rica tiene que ver con la metáfora sobre los errores que cometen los padres, muchas veces sin notarlo. Buscando proteger a sus hijas, los Reyes deciden separarlas, cerrar las puertas del Castillo, y aislar durante años a Elsa en su habitación (algo que si me lo permiten clasifica como maltrato infantil). Peor aun, condicionan a Elsa, y en lugar de ayudarla a explotar sus poderes, la obligan a esconder su talento por miedo a lo que fueran a pensar los demás. Cambién los adjetivos y dejen los verbos y tendrán lo que muchos padres hacen con sus hijos cuándo éstos no son lo que ellos hubieran deseado. Desde una niña a la que no le permiten realizar deportes hasta un niño al que le impiden practicar ballet. Lee acierta al reflejar uno de los errores más cotidianos que tienen los padres, consecuencia de su propia ignorancia y temor.

Elsa creció toda su vida atosigada y atormentada por sus padres que cometieron el grave error de no comprender a su hija, sino sólo buscar limitar quien es. Por ello es que Let It Go / Libre Soy, el musical donde Elsa decide renunciar a esconder quien es y abrazar su esencia tiene un potencial catártico impresionante. Una descripción de la canción que me fascino dice que Let It Go es "mitad Defying Gravity de Wicked y mitad 'estoy tan loca como una cabra y me importa un carajo' lo cual técnicamente sigue siendo Defying Gravity". Y esa descripción es completamente cierta, parte de aceptar quien eres es defraudar a tus padres al deshacer algunas de sus aspiraciones y sueños. El mensaje de Let It Go es inmensamente poderoso, es un himno de liberación y de aceptación, de aceptar que 'el frío es parte también de mi'. El uso de las metáforas es celestial. 

Pero la aventura de Anna tampoco es menospreciable. Anna también sufrió el trauma de crecer pensando que su hermana no la quería, pese a que, con los pocos recuerdos que ella tenía, recordaba lo mucho que disfrutaban juntas y se amaban. Descubrir los poderes de Anna en lugar de asustarla, reafirma el inmenso amor que siente por Elsa y la lleva a emprender un viaje épico donde además conoce lo que es el verdadero amor romántico, que no se diferencia en esencia del fraternal ni de cualquier tipo de amor que básicamente es 'poner de lado tus intereses por el bienestar de otra persona'. 

Que es así como se llega al acto final. Elsa aprende la vieja lección de que el pode corrompe y destruye, y como en su caso en muchas ocasiones se sale de control. Pero es ahí donde la virtud de cuento de hadas aparece y como tal se convierte en un aliciente de esperanza y redención. Es el amor el que salva todo. Es el amor el que ayuda a Elsa a realmente entender sus poderes ya que aprende aquello que sus padres no supieron transmitirle por una mezcla de amor con temor. El amor es aquello que modula las almas y convierte el frío más congelante en un cálido abrazo, es aquello que le permite tomar control de sus poderes, descongelar a Arendelle y tomar su lugar, gobernando con sabiduría, templanza y claro, amor. 

Y esa lección se la sin duda Anna, que gracias a Olaf, a Kristoff, a Anna y hasta el mismo Hans, comprende lo que es el amor, y comprende que más que placer y gozo es sacrificio, y justo cuándo ella decide hacer el sacrificio final por su hermana, es que la salvación le es brindada. El amor verdadero entonces, vienen en muchas formas distintas, de hermanos, de amigos, de tu pareja o de un muñeco de nieve. Por eso el amor es tan poderoso y fuerte, porqué es muy flexible, aparece donde y como menos lo esperas.

Por esto es que el guión de Frozen es verdaderamente brillante, y por ello es que es el mejor filme Disney desde El Rey León, eleva la calidad del guión a un nivel altísimo al dotarle de lecturas y contenidos a las viejas enseñanzas de toda la vida. Aquí el amor ya no sólo se explica en base a frases y acciones, el amor es dotado de un discurso filosófico sólido, sólo equiparable al de El Rey León o La Bella y la Bestia. Es ahí donde la esencia Disney encuentra un sentido y motivo en el mundo actual, en el discurso actual.

El elenco de apoyo cumple sus funciones de manera impecable. Olaf sin duda es el sidekick clásico Disney, encantador y divertido, con grandiosos chistes y un origen sumamente bello, pues remonta sus orígenes a la infancia de Elsa y Anna. Kristoff es el amor romántico de Anna, cumpliendo su función de reafirmar la enseñanza básica sobre que es el amor aunque de una manera más tradicional. Quizá lo destacable sin duda es que si ésta película hubiera sido hace veinte años, hubiera sido Anna y Kristoff quienes salvaran Arendelle, y no solamente Anna. Hans sin duda constituye el villano de la historia, uno que es tratado de encubrir para que sea un giro de tuerca aunque la verdad sea dicho no se sostiene. Sin embargo cumple la función de revelar a Anna que NO es el amor y con ello completar la lección.

La música... no hay manera de no amar esta música. A cargo de Robert Lopez y Kristen Anderson Lopez, el primero fue autor de las fantásticas y poco familiares musicales de Broadway, Avenida Q y The Book of Mormon, la segunda es su esposa y juntos habían hecho la música del infravalorado Winnie The Pooh de 2011. A diferencia de la música de Enredados o La Princesa y el Sapo que funcionan como piezas individualess pop, la música de Frozen está claramente integrada en la trama, sin ella no se explica y sólo con el filme funciona perfectamente, tal como un musical de Broadway, que esperemos Disney esté planeando. 

Entre todas las canciones sin duda destaca la magnífica Let It Go / Libre Soy, la letra es simplemente estrujante, la orquestación es brutalmente fantástica y la voz de Idina Menzel, una de las mejores voces en la historia del teatro musical es perfecta. Do You Want To Build a Snowman? / ¿Y si hacemos un muñeco? es completamente desgarradora, una balada que con su montaje hace imposible no llorar. For The First Time In Forever / Finalmente y como nunca es la canción I Wish de Anna, fresca y radiante como el personaje.

Love is An Open Door / La Puerta es el Amor y Fixer Upper / Reparaciones son la antítesis aunque no lo parecen, y son brillantes canciones. Ambas hablan sobre el amor, pero la primera se refiere al enamoramiento sin comprensión, propio de un adolescente, un amor sin compromisos e infantil, mientras que la segunda habla sobre la aceptación que viene con el amor verdadero, sobre el aceptar al otro como es, sin buscar realmente cambiarlo. 

El aspecto técnico realmente sorprende. Disney es sin duda el líder en animación, sea en Pixar o en Disney Animation. Sin embargo el CGI de Disney Animation seguía sin lucir realmente sorprendente hasta éste filme. Es simplemente deslumbrante la calidad de animación de éste filme, las atmósferas, los climas, los copos de nieve, las texturas, el diseño de personajes, los climas, las ráfagas, la hermosa demostración de poderes de Elsa, todo es francamente alucinante. En el aspecto técnico Disney establece un estándar realmente único.  Let It Go no sería el momento cumbre que es, sin esa animación francamente alucinante. El 3D es realmente hermoso, al provocar la sensación de profundidad incomparable en esos grandes escenarios.

El doblaje realmente cumple. La verdad yo tenía mis dudas pues Carmen Sarahí (actriz de teatro musical en México) está muy lejos de Idina Menzel, pero más allá de que Idina Menzel es mucho para cualquiera y el personaje está hecho a su medida, Carmen Sarahí cumple muy bien, realmente crea una Elsa creíble, sería, confundida y liberada como debe ser. Romina Marroquín Payró finalmente es la Princesa que debía ser desde Enredados, y entrega una Anna impecable su voz es divertida y cándida, su canto es pulido y amable. 

José Gilberto Vilchis (otro que debía ser Príncipe desde Enredados) también entrega un doblaje carismático y amable, realmente su voz logra transmitir el desgarbo y carácter rustico de Kristoff a la vez que es lindo y tierno. Hugo Serrano cumple también como Hans, provocando ternura instantánea que se revela como falsa. Quizá la parte más débil sea David Filio que aunque cumple como Olaf, sin duda se siente corto en algunas partes. 

La adaptación de las letras al español, obra de Gaby Cárdenas, David Filio y Raúl Aldana es correcta en la mayoría de los casos. Donde presenta más problemas es en Finalmente y como nunca que tienen partes díficiles de entender pero en general funciona bien. La dirección a cargo de José Antonio Macías bastante bien. 

No exageran quienes llaman a Frozen el mejor filme animado del año, casi quince años después de que la vorágine cultural de Pixar y DreamWorks casi derrotan a Disney, ésta ha logrado levantarse de las cenizas y demostrar que su esencia es tan profundamente poderosa que nunca podrá ser eliminada, pues no hay cosa más resonante que una historia de amor perfectamente bien contada. Bravo Frozen, bravo Disney. 

El Último Hilo: Antes de Frozen se proyecta el corto ¡Es Hora de Viajar!, el cuál es estelarizado por Mickey Mouse. El corto inicia como un corto clásico de Mickey en blanco y negro para después convertirse en un irreverente y gracioso corto con todo el sabor clásico de Disney y una utilización soberbia de la tecnología en 3D. De alguna manera anticipa en pocos minutos, lo mismo que Frozen ampliará después. Además claro, el doblaje con don Francisco Colmenero como Pedro el malo y Dianita Santos como Minnie, fabuloso. 

Los temas de cierre de Frozen nada mal. Demi Lovato no es Idina Menzel, y Martina Stoessel no es Lovato. Pero sus versiones de cierre bastante bonitas sin duda. Los créditos, diseño de la fantástica Lisa Keene, muy destacables sin duda. 

Y en la próxima madeja: Review de Aviones.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Nuevos partidos políticos

La Madeja del Gato (electoral)
Madeja #244
Por Christopher Vergara

El proceso de formación de nuevos partidos establecido en la legislación electoral y que arrancó a principios de enero de éste año, sigue su curso en el cual, gracias a los oportunos informes de la autoridad electoral, tenemos ya un panorama claro de quienes son los potenciales partidos políticos que podrían aparecer en la boleta electora, y como en aquella mítica y sádica canción de los perritos, cada vez quedan menos.

De las 52 organizaciones que le manifestaron originalmente al Instituto su intención de convertirse en partidos políticos, sólo 32 continúan en el procedimiento de selección. Diez de ellas fueron excluidas por el IFE al no cumplir con los requisitos y diez de ellas anunciaron el desistimiento de su pretensión al Instituto. Una de las bajas más notables es la de la asociación Concertación Mexicana, ese pastiche de figuras políticas que tenía entre sus principales promotores a Manuel Espino, René Arce y Jorge Carlos Diaz Cuervo. 

Siendo honestos tampoco es la gran perdida, más allá de que sus cuadros políticos eran puro cascajo político, en el cual tenía metidas sus narices hasta Rosario Robles, era un partido que salvo por la fuerza territorial cada vez más menguante de René Arce, no se veía por donde pudieran juntar los requisitos para lograr el registro. Quizá lo más interesante será ver si Arce retoma su idea de un partido local de izquierda 'moderna' en la capital de la República. 

Con ello aun nos quedan treinta y dos asociaciones que están buscando su registro como partidos políticos, pero no hay que alarmarse, pues lo más probable es que sólo dos de ellas obtengan el registro (tres si ocurre un milagro único de aquí a enero cuándo vence el plazo para la realización de las asambleas). 

Vale la pena recordar que para obtener el registro, las asociaciones deben organizar cuándo menos 20 asambleas estatales con 3,000 simpatizantes o 200 asambleas distritales con 300 simpatizantes en cada una además de contar cuándo menos con un número de militantes de 0.26% del número de ciudadanos inscrito en el padrón electoral, que en términos llanos serán 219,608 mil ciudadanos.

De las 32 asociaciones que siguen en le proceso sólo 11 han presentado al Instituto su calendario de asambleas al corte de octubre, es decir, cuándo tienen apenas 2 meses para realizarlas. De éstas once asociaciones ocho eligieron el mecanismo de asambleas estatales y tres el de distritales. Siguen quedando menos perritos. 

Sin embargo en términos llanos, de las ocho organizaciones que realizarán asambleas estatales sólo tres asociaciones han realizado asambleas, siendo obviamente Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) la más avanzada con 20 (aunque para estas alturas ya son 24), seguida de Erigiendo una Nueva República, impulsada por antiguos panistas, con dos asambleas, y la Organización Política del Pueblo y los Trabajadores, organización de izquierdistas radicales, con una. 

Por el lado de las asambleas distritales, a la cabeza van Encuentro Social, que actualmente es partido local en Baja California con 104 asambleas celebradas, de 256 planeadas y el Frente Humanista con 69 de 239 calendarizadas.

Mientras tanto, respecto de los afiliados, a la cabeza va Morena con 96,015 afiliados, seguida de Encuentro Social con 38,711, el Frente Humanista con 25,247 y las otras dos con 6,300 y 3,200. Como se puede ver aún están MUY lejos de lograr el número de militantes requeridos, aun en el caso de Morena, apenas contabiliza siendo optimistas el 50% de su número de militantes requerido, ambas asociaciones aun tienen un largo camino que recorrer. 

El objetivo de las asambleas es probar que los partidos tienen fuerza y organización territorial en todo el país, es decir, que no son únicamente agrupaciones locales (así lo establece la ley, aunque no sea necesariamente correcto), por otro lado, el número de afiliados muestra que tienen un apoyo social suficiente. Aunque ésta idea tampoco me parece la más afortunada, pues 220 mil personas es un número elevado para conformar una agrupación y dirigirla.

En resumen, de mantenerse la tendencia y cumplir los requisitos Morena y Encuentro Social serán los dos nuevos partidos políticos que competirán en la boleta en 2015. Eso de 'nuevos' parece un chiste, pues ambos tienen antecedentes electorales amplia (o medianamente) conocidos. De Morena se han escrito ríos de tinta, de Encuentro Social sin embargo se ha dicho poco.

Respecto de Encuentro Social, podemos decir que pese a existir como partido político local en Baja California, no es una fuerza política relevante en aquel estado. Con registro desde 2006, ha competido en tres procesos electorales (2007, 2010 y 2013), en todos ellos estando aliado con algún partido político. Derivado de su naturaleza derechista (el partido está integrado mayoritariamente por grupos protestantes) en los primeros dos procesos electorales se alió con Acción Nacional, aunque en las elecciones de éste año apoyaron al Revolucionario Institucional y su candidato Castro Trenti. Ergo, jamás han competido solos y demostrado su valía como partido político local. 

Ambos partidos enfrentarán un proceso electoral bastante complicado en 2015, donde de aprobarse la funesta reforma política, deberán juntar no el 2% de los votos, sino el 3% para poder mantener el registro, además claro sin la posibilidad de competir coaligados pues la legislación electoral lo prohibe. Esto teniendo como marco las elecciones intermedias donde la población reduce considerablemente su participación (llegando a niveles de 40%) y donde son las estructuras de los partidos, más que los ciudadanos las que muestran su poder.

Como creencia popular, Morena no debería tener problemas en conservar el registro, incluso yendo más allá. Hay quienes incluso sueñan con que Morena desaparezca al Movimiento Ciudadano y/o al Partido del Trabajo y debilite fuertemente al Partido de la Revolución Democrática, lo cual se antoja ciertamente dificil. Sin embargo, los últimos días, con Andrés Manuel López Obrador enfermo y ausente, Morena se mostró bastante débil en sus movilizaciones y cercos contra la reforma energética, poniendo en duda que tanto será el caudal de votos con un López Obrador que pide el voto sin aparecer en la boleta, y sin el apoyo de una marca conocida como PRD, PT o MC.

También toca hablar de otro de los grandes defectos de la reforma política recientemente aprobada, que es subir el umbral de votación requerida de dos a tres por ciento de los votos emitidos, lo cual sin duda vuelve más difícil para un partido conservar el registro. Este agregado es parte de las banderas derechistas de Acción Nacional que consideran que a menos partidos, el sistema político es más funcional, sumado a otras imbéciles ideas como reducir los diputados plurinominales o que la democracia es muy cara por tantas elecciones.

A diferencia de determinados politólogos poco iluminados que sostienen que un sistema político sólo requiere dos partidos, la realidad es que un sistema político necesita tantos partidos como sea necesario, en tanto la sociedad logre estar debidamente representada y cuente con partidos políticos que representen sus aspiraciones y anhelos sociales, que sean adecuadas correas de trasmisión de sus intereses. 

Parte de los actual crisis de legitimidad del régimen deriva de una falta de confianza de los ciudadanos hacia los partidos políticos. Lamentablemente, en lugar de contar con una sociedad activa que se apodere de los actuales partidos políticos o forme los propios, sólo buscan su desaparición, en parte fomentada por los medios y su constante mensaje anti-política. 

Es decir, la sociedad no se ha dado cuenta que los partidos políticos más que un problema del sistema político son la respuesta a los problemas del mismo, al ser los aglutinadores de intereses y los mejores aparatos para conseguir el poder, en lugar de chaquetas fantasiosas como las candidaturas independientes. 

No digo que sea sencillo o fácil, pero la mal llamada partidocracia sólo se va a romper cuándo realmente se le pierda el asco a participar activamente en la política partidista y no sólo tomar la cómoda careta de la sociedad civil. Sólo ingresando en los partidos políticos y luchando desde adentro es que se va a lograr que ellos realmente legislen no en su beneficio, sino en el de todos. Pero eso no parece que sucederá en el corto plazo. 

Morena y Encuentro Social dificilmente solucionarán la crisis de legítimidad del sistema político mexicano y mucho menos lo harán éstas insensatas y restrictivas reglas para la formación de partidos políticos, pero como en muchos casos, la respuesta está en que la sociedad se involucre activamente e intente corregir las deficiencias del sistema político, en lugar de sólo criticar cómodamente a 'la partidocracia que sólo vela por sus intereses sin trabajar por nosotros los (pobres) ciudadanos que pagamos sus salarios'. 

Y en la próxima: Review de Frozen, una Aventura Congelada.

sábado, 7 de diciembre de 2013

La (apresurada) reforma política

La Madeja del Gato (política y electoral)
Madeja #243
Por Christopher Vergara

Más allá de las reflexiones realizadas sobre la idea y diseño del Instituto Nacional Electoral que realicé en la columna pasada, la presente reflexión tiene por objeto llamar la atención sobre el inminente riesgo en que el Congreso de la Unión está sometiendo a la democracia mexicana por culpa del revanchismo político de Acción Nacional y la extrema urgencia del Revolucionario Institucional por obtener la reforma energética. 

Como saben, la reforma política por presión del PAN fue atada como moneda de cambio a la energética, que es la de mayor interés para la Presidencia de Enrique Peña Nieto y el PRI. Acción Nacional podrá envolverse en todas las banderas democráticas y en todos los discursos que quiera, pero lo único que ha logrado con su berrinche pos-electoral es sacar una reforma que además de muchas interrogaciones y deficiencias, es totalmente apresurada y no reflexionada. No es culpa sólo de ellos, culpen también a Peña Nieto que en su necedad de tener la reforma antes de que termine el 2013, está cediendo en todo lo cedible, para tener una nota que valide lo que ha sido un mediocre año de gobierno.

Más allá del contenido de las reformas (el cual no me parece negativo, pese al centralismo excesivo del INE, la autonomía constitucional de la PGR es una vieja demanda de los juristas, y la del Coneval es un mero capricho innecesario pero que tampoco estorba), es con la forma en que se realizan y peor aun, con la implementación que se les está dando donde tengo brutales desacuerdos. 

La implementación de la reforma electoral NO va a estar lista para el proceso electoral de 2014 - 2015. Los legisladores están pecando de excesiva ingenuidad o de total y completa mala fe. La reforma establece que a más tardar el 30 de abril de 2014 el Congreso expedirá la nueva legislación electoral (que incluye una nueva e innecesaria ley de partidos, y una nueva ley de procedimientos electorales, es decir un Cofipe). ¿Enserio?, ¿enserio las leyes van a estar listas para esa fecha?. 

Si en algo se ha caracterizado el Congreso mexicano es que NUNCA ha cumplido los plazos legales que el mismo se ha impuesto. No hay que ir más lejos para revisar que ha habido decenas de legislaciones secundarias que han salido mucho después de la fecha 'mortal' que el Congreso tenía. Sin ir más lejos, la legislación en materia de telecomunicaciones YA debería existir y es hora de que al menos a febrero se nos va. O ahí tenemos el inmundo caso de la Ley de Amparo que se tardó casi dos años después de la fecha en que constitucionalmente se debió haber publicado. 

Más allá de lo que señala el transitorio de la reforma, constitucionalmente las normas deben ser promulgadas a más tardar noventa días antes de que arranque el proceso electoral federal de 2014 - 2015, que inicia la primera semana de octubre. Es decir, la legislación electoral tiene como fecha fatal los últimos días de junio. 

Esto nos lleva a dos escenarios igualmente escabrosos:
a) El Congreso de la Unión cumple y emite la legislación electoral en tiempo, sea en abril, junio o cualquier fecha intermedia. Legalmente todo va a ser impecable, pero, ¿realmente es lo más deseable?, ¿nos garantiza una legislación clara, específica y extensa como es la electoral?, ¿legislar a marchas forzadas no va a provocar leyes defectuosas?, y mejor aún, ¿la autoridad electoral, igualmente novata, va a saber como implementar estas leyes?. 
b) Las leyes no son emitidas a tiempo y se crea una paradoja jurídica. Pues por un lado el proceso se va a regir por las normas constitucionales nuevas y por otro por la legislación electoral anterior a la reforma. ¿Cómo va a actuar el flamante INE con una legislación que ni siquiera fue diseñada para tales atribuciones reforzadas?. 

Ambos escenarios sólo configuran un desastre. Más aun, lo predigo desde este momento: las elecciones de 2015 van a ser un completo desastre para la autoridad electoral. 

Pero vamos más allá, ¿realmente va a estar el Consejo General del INE debidamente integrado?. De las cuatro renovaciones del Consejo General del IFE que se han hecho con posterioridad a la reforma de 2007, sólo UNA de ellas, lo hizo en tiempo y forma. Las otras tres, incluyendo la actual en curso, han dejado incompleto y en condiciones dificiles por largo tiempo, al Instituto. 

Aun si el Consejo es integrado de inmediato tras la promulgación de la reforma constitucional, que siendo optimistas será en febrero de 2014, eso sólo les da unos escasos ocho meses al flamante Consejo de no sólo sentarse cómodamente en sus sillas, sino a la vez que iniciar los preparativos para el proceso electoral de 2015, tomarse la molestia de asumir el manto de funciones que el INE representa y que son todo una extensión de las actuales. 

Pero, siendo más macabros aun, ¿y si no hay legislación?. Supongamos que ya tenemos nuestro Consejo del INE perfectamente integrado, pero resulta que la legislación electoral simplemente no existe aún. O mejor aun, suceden los casos anteriormente descritos. El Consejo se va a ver, desde su completa inexperiencia administrativa, a legislar en los vacíos que se le presenten, lo cual no dará ninguna certeza a la actuación del Instituto, y terminará en muchos casos al arbitrio del no siempre fino juicio del Tribunal Electoral. 

También hay que tomar en cuenta que por mucha experiencia académica, litigiosa o incluso administrativa que tengan los nuevos Consejeros no van a saber como administrar un Instituto, y mucho menos uno que está estrenando funciones, con modelos electorales que nunca se han utilizado en México, y con una legislación electoral ambigua, que da amplio margen a su actuación. 

En resumen, la reforma electoral NO va a estar lista para las elecciones de 2015. La reforma electoral DEBE aplazarse para las elecciones de 2018. De lo contrario nos estamos dirigiendo hacia un DESASTRE.

Así como estamos dejando la autonomía de la PGR y la reelección para tiempos mejores, es decir 2018. La transformación del IFE en INE (qué es todo un procedimiento, y no un simple cambio de nombre), debe postegarse para 2018. De lo contrario la certeza en los resultados de la elección estarán en riesgo, y la credibilidad que tanto le ha costado conseguir al IFE se irá al caño. 

Si los diputados y senadores fueran inteligentes y no se ataran a las niñerias del PAN y sus ánimos de revancha, posteriores a su merecida derrota electoral, la reforma no sería implementada hasta 2018. Es decir, los procesos electorales de 2015, tanto federales como locales se llevarían de acuerdo a las reglas establecidas con anterioridad, y una vez concluido el proceso de 2015, se iniciaría la implementación de la nueva normativa electoral y el establecimiento de este nuevo modelo electoral centralista. 

A nivel de Consejo General se debería permitir a los actuales Consejeros concluir su encargo (y no someterlos a la vergüenza de volver a probar su experiencia, cuestión innecesaria), y elegir siete Consejeros, dado que Marco Antonio Baños y Benito Nacif concluyen su periodo en 2016, se elegiría uno más para esa fecha. Dado que Lorenzo Córdova y María Marván lo hacen en 2019, se elegirían dos Consejeros más y los restantes tres, así como el Consejero Presidente serían electos para concluir en 2022. Así, se garantiza un régimen de transición donde se respeta la experiencia de los actuales Consejeros así como a los siete restantes serían parteros del nuevo INE. 

Con ello se tendría la completa calma del  mundo para entender la dinámica que tendrán los organismos electorales locales y el INE. Se podrán revisar los nombramientos de los Consejos Electorales Locales sin presiones y sin prisas. Insisto, una reforma de tal calado no se puede implementar en apenas unos meses.

En pocas líneas, el IFE existiría hasta 2015, y a partir de ahí se tendrían tres suficientes años de transición para que en 2018, debutará con porras y fanfarrías el Instituto Nacional Electoral. Siendo digno heredero del IFE y no un mero hijo bastardo que cometió parricidio. 

Pero estos diputados tienen prisa por saciar sus ánimos de venganza, sin importarles que se están llevando entre las patas a la Institución que más les dio y ayudó a crecer desde 1990. Sin importarles que están sembrando la semilla de un conflicto en 2015 y hasta en 2018. Sin importarles que creen que cambiando la redacción del artículo 21 van a transformar una maquinaría compleja y extensa que lleva 23 años operando.

Lo poco o mucho que piensen ganar los partidos en las elecciones de 2015 no es nada, con el incomparable problema en que se puede meter la democracia mexicana de continuar con ésta apresurada y mal planeada reforma.

No podemos perder el trabajo que tanto trabajo costó conseguir en 23 años. Hay que ayudar al IFE a transformarse y crecer, no demolerlo a causa de prisas, inexperiencia, ambiguedad, revanchismo y desconocimiento.

Y en la próxima madeja: Subir el umbral de votación para mantener el registro de partidos, ¿sirve o no?.

sábado, 30 de noviembre de 2013

El Instituto Nacional Electoral

La Madeja del Gato (electoral)
Madeja #242
Por Christopher Vergara

Finalmente tras meses de propuestas y discusión, de ir y venir legislativo, se ha conocido el proyecto de reforma electoral que se plantea discutir en las semanas por venir en el Senado de la República y que fue elaborado por las tres fuerzas políticas más grandes, antes de que el PRD en un inexplicable arranque de inmadurez decidiera abandonarlo. 

En lo relativo a la reforma electoral y política hay varios temas a comentar, pero para ellos habrá tiempo. El tópico central de esta columna se va a enfocar en el Instituto Nacional Electoral, que, variantes más, variantes menos, es casi una realidad que existirá tan pronto como las comisiones y el Pleno del Senado lo aprueben. 

La idea del Instituto Nacional Electoral viene primordialmente del PAN, aunque también con sazón del PRD. El modelo retoma la organización electoral realizada en diferentes países donde las elecciones de todo tipo son conducidas por un órgano electoral único, a diferencia de nuestro modelo federalista que contempla la existencia de institutos electorales locales. El modelo adoptado en México, cabe recordar, no es consecuencia gratuita de la vida, las elecciones en México, previas a la ley electoral de 1946 eran organizadas por los municipios y estados de manera autónoma. Sería hasta 1946 y más específicamente en 1951 con la creación de la Comisión Federal Electoral que se federalizarían las elecciones federales, más no así las locales, que siempre han organizado los estados. 

La razón de fundar el INE es principalmente un berrinche consecuencia de la elección presidencial de 2012 y decenas de elecciones estatales llevadas en los últimos años. A juicio (y con cierta razón) del PAN y el PRD los institutos electorales locales son simples marionetas del gobernador en turno que a través de ellos controla las elecciones y en consecuencia influye en los resultados al grado de que si buena parte del país sigue en manos del PRI es a causa de éste férreo control priista que compra y coacciona elecciones. 

Los argumentos son bastante endebles. Pese a que es cierto que los órganos electorales locales están fuertemente influenciados por el gobernador en turno, esto no es exclusivo de los gobiernos del PRI. Basta ver la integración del Instituto Electoral del Distrito Federal o para del Instituto Electoral del Estado de Puebla para ver que están igual o más influenciados por el gobernador. 

Y también es apelar a malos argumentos de perdedor. Cuándo el PRD o el PAN han vencido al partido oficial lo han hecho en las condiciones más inhóspitas posibles y con discursos triunfalistas del corte 'vencimos a la maquinaría del Estado' y cosas por el estilo. Ganar elecciones no depende tanto de quién opera o maneja más recursos, al final recae en quien ha hecho una buena o mala campaña, una buena o mala movilización de electores. Que el gobernador controle el órgano electoral no garantiza que su partido pueda ganar. Y ejemplos de todos los partidos sobran.

Incluso por parte del PAN es apelar a la desmemoria, porqué no ha habido Presidente más metiche y electorero en las elecciones que Felipe Calderón, basta recordar la forma grosera y poco recatada en que operó los programas sociales a favor de su hermana en la elección de Michoacán en 2011 o incluso en las federales del año pasado. Tristemente el ánimo en la reforma electoral del PAN no es mejorar las reglas electorales, es busca la revancha política ante su fracaso absoluto en 2012, de ahí llegar al absurdo de proponer la anulación de una elección por rebase de topes de gastos de campaña.

Afortunadamente la propuesta original del PAN y PRD consistente en desaparecer los órganos electorales locales para que todo lo organizará el IFE/INE no pasó ante la cruda realidad de la imposibilidad técnica y operativa que eso hubiera representado. La propuesta mutó a un modelo intermedio, eminentemente centralista pero que tiene bondades al impulsar el servicio profesional electoral, una de las más acabadas instituciones con que contamos, hacia los Estados. 

La propuesta transforma el IFE en un Instituto Nacional Electoral que mantendrá sus facultades de organización de las elecciones federales a la vez que en las elecciones locales tendrá facultades de geografía electoral, designación de funcionarios de casilla, reglamentación de encuestas así como la fiscalización de los gastos de los partidos. De manera extraordinaria podrá asumir la organización de los procesos electorales locales en tu totalidad o parcialidad e incluso organizar las elecciones internas de los partidos políticos. Además, claro, de la función más importante que será la de nombrar a los Consejeros Electorales de los institutos locales. 

Con ello, los órganos electorales locales tendrán sin duda un proceso de fortalecimiento institucional, pues el Consejo General designará a los miembros de los institutos locales de entre personas que ya formen parte del servicio profesional electoral. Quizá no era el camino más deseable, pues lo ideal hubiera sido que se fortalecieran buscando mecanismos para fortalecer el nombramiento de los mismos desde los Congresos locales. Sin duda era un camino mucho más largo y complicado pero no hubiera sido una agresión tan fuerte al federalismo, que sin duda se ve mermado. 

El principal problema de los órganos electorales locales, como el de casi todas las replicas de los constitucionales autónomos que hay en las entidades es su pobre desarrollo instititucional. A diferencia del IFE, los órganos locales dificilmente cuentan con servicio profesional electoral estatal o siquiera con juntas ejecutivas distritales permanentes. De forma permanente operan los Consejos Generales, pero de ahí en fuera son meros órganos ad hoc, para cada proceso electoral. 

Ahora, la reforma tendrá un impacto positivo en tanto los órganos electorales locales se fortalezcan de manera contundente, de lo contrario de nada servirá tener un Consejo de gente pulcra e impecable si el marco jurídico, presupuestos, y experiencia técnica de los órganos siga además de sujeta a los Congresos locales, limitada por diseños pobres que sólo busquen la organización de las elecciones sin el desarrollo de una institución local fuerte y de gran calado. 

El otro punto novedoso de la reforma es una vieja demanda que teníamos muchas personas, que era establecer un procedimiento claro y preciso para la renovación de Consejeros Electorales (que aumenta de 9 a 11 personas, se mantiene en periodos escalonado de nueve años aunque tristemente plantea cesar a los cuatro Consejeros en funciones). Así, y de alguna manera refriteando el procedimiento establecido para el Instituto Federal de Telecomunicaciones, se plantea un Comité Técnico que se encargue de la evaluación y selección de aspirantes.

Tras ello se formarán listas de aspirantes que se enviarán a la Junta de Coordinación Política quien deberá elegir de entre los propuestos a los candidatos que presente al Pleno. Afortunadamente incluye un candado por el cuál de no lograrse el consenso sobre algún candidato se podrá elegir al Consejero por medio de la siempre sólida y nunca criticable insaculación. Es decir, por un bonito sorteo. 

Uno de los más grandes fallos de nuestro diseño del IFE sin duda era la elección de Consejeros que estuvo siempre diseñada para privilegiar el acuerdo político, lo cual en grandes momentos de decisión política era loable y proveía buenos Consejeros, pero cuando la clase política no andaba en tan fino acuerdo terminaba siendo un vulgar reparto de cuotas. 

Por ello, el establecer un método claro, que evite la politización de quienes se presenten como candidatos y más aún, de quienes integren las propuestas, pues ello había degenerado en que cada partido postulará a su gallo. Como siempre habrá que ver que la implementación de la reforma sea tan loable como su redacción para contar con un sólido y confiable Consejo General del Instituto Nacional Electoral. 

La reforma también plantea un grave error que es la fiscalización en vivo, es decir, que se realice a la par de que se realizan las campañas electorales, no hasta después de ellas. Esto buscando claro la consabida nulidad por rebase de topes de gastos. Es claro que está fiscalización va a fracasar pues hablamos de un procedimiento complejo y extenso que requiere tiempo y calma, y a los albores de las campañas, sólo terminará saturando al Instituto durante proceso electoral sin que esto garantice un trabajo decente. Eso además encarecerá los costos de la elección pues requerirán más personal calificado y claro, una mayor participación de los partidos para saber como entregar sus reportes de gastos. 

Una reforma sin duda valiosa es que el Procedimiento Especial Sancionador, creado en la reforma electoral de 2007 para sancionar las violaciones al modelo de comunicación política establecido en esa reforma, pasa a ser competencia del Tribunal Electoral. Con ello se logra quitar una carga de trabajo que convertía al Instituto en una primera instancia contenciosa, pues el IFE debía resolver sobre la procedencia o no del mismo y las sanciones a aplicar. Bajo este nuevo modelo, el INE sólo deberá cumplir la sentencia que emita el TEPJF. 

En conclusión, la propuesta de un INE no terminó siendo el monstruo indomable e inoperante que muchos temíamos. El Instituto en los términos planteados hasta ahora mantendrá en general muchas de las funciones del IFE actual aunque con nuevas responsabilidades consecuencia de su participación en un modelo centralista pero autónomo de operación de las elecciones estatales. Insisto, no era el mejor camino, pero el resultado no es malo y los frutos incluso pueden ser valiosos. Al tiempo. 

En la próxima madeja: Review de Wolverine Inmortal.